
Más de la mitad del territorio argentino está ocupado por pastizales, pero menos del 4% se encuentra protegido. En el Congreso de la Nación, referentes de Argentina, Paraguay y Colombia analizaron estrategias para compatibilizar la conservación de estos ecosistemas con la producción agropecuaria y reclamaron políticas públicas, ordenamiento territorial y acuerdos entre los distintos sectores.
En el marco del Año Internacional de los Pastizales, Fundación Vida Silvestre Argentina llevó al Congreso de la Nación el debate sobre el presente y futuro de estos ecosistemas. El encuentro se realizó el martes 8 de septiembre en el Auditorio de la Honorable Cámara de Diputados y reunió a representantes del ámbito legislativo, gobiernos provinciales, organizaciones ambientales y referentes de la producción y la conservación.
La pregunta que atravesó toda la jornada fue concreta: ¿cómo conservar los pastizales sin dejar de producir? A partir de ese interrogante, los participantes analizaron el papel de las políticas públicas, el ordenamiento territorial y las alternativas de producción sustentable, además de la necesidad de construir acuerdos entre gobiernos, legisladores, productores y organizaciones de la sociedad civil.
Un ecosistema estratégico
Los pastizales ocupan más de la mitad del territorio argentino y albergan una enorme diversidad de especies. Además de sostener la producción de alimentos y distintas actividades económicas, cumplen funciones ambientales fundamentales: almacenan carbono, contribuyen a regular el agua y el clima y protegen los suelos.
Sin embargo, enfrentan importantes amenazas. Menos del 4% de los pastizales argentinos se encuentra protegido y, entre 2000 y 2019, se perdieron más de 3 millones de hectáreas de pastizales naturales.
Durante el encuentro se presentaron experiencias de gestión desarrolladas en Nación, Santa Fe y Buenos Aires, que permitieron poner en discusión la necesidad de fortalecer las herramientas de protección y el ordenamiento territorial.
En ese sentido, Maximiliano Ferraro, diputado nacional y autor de iniciativas parlamentarias para la protección de los pastizales y su fauna, destacó la importancia de generar un debate que permita avanzar en políticas concretas.
“Poder discutir, pensar, reflexionar y definir qué tipos de políticas públicas tienen que ver con cómo protegemos y, al mismo tiempo, podemos sostener de manera sostenible uno de los ecosistemas más importantes, que son los pastizales”, señaló Ferraro.
Por su parte, Enrique Estévez, ministro de Ambiente y Cambio Climático de la provincia de Santa Fe, remarcó la necesidad de contar con herramientas normativas para avanzar en la protección ambiental.
“Entendemos que no hay forma de cuidar el ambiente si no es con leyes de presupuesto mínimo”, sostuvo.
Desde la provincia de Buenos Aires, Tamara Basteiro, subsecretaria de Política Ambiental, puso el acento en la articulación entre el Estado y los distintos actores involucrados.
“Es muy importante un Estado presente que tenga la agenda ambiental en el centro de la agenda, (…) y también poder articular con otros actores, con organizaciones de la sociedad civil, con otros gobiernos”, afirmó.
Ganadería y conservación, un desafío posible
La producción ganadera también tuvo un lugar central en la jornada. Pablo Preliasco, especialista en ganadería sustentable de Fundación Vida Silvestre Argentina, explicó la importancia ecológica de los pastizales y alertó sobre los efectos que generan su transformación y fragmentación sobre la biodiversidad.
Entre los ejemplos mencionados estuvo el venado de las pampas, una de las especies emblemáticas de estos ambientes.
Preliasco también presentó los beneficios económicos asociados al manejo sustentable de los pastizales y planteó que conservar estos ecosistemas puede ser compatible con la actividad ganadera.
“Lo que se ve en el largo plazo es que manejando pastizales gana más plata que reemplazándolos”, sostuvo.
La cuestión económica estuvo vinculada, además, con la capacidad de estos sistemas productivos para enfrentar escenarios de cambio climático y volatilidad.
Manuel Jaramillo, director general de Fundación Vida Silvestre Argentina, destacó que los modelos basados en el manejo sustentable pueden ofrecer mayores niveles de resiliencia.
“No solo es más barato a largo plazo, sino que genera modelos de producción mucho más resilientes en un contexto de cambio climático, en un contexto de volatilidad de los mercados, de las oportunidades financieras”, señaló.
Una problemática que trasciende las fronteras
El encuentro tuvo también una fuerte dimensión regional. Representantes de WWF Paraguay, WWF Colombia y Fundación Vida Silvestre Argentina compartieron experiencias de conservación y producción sustentable y remarcaron que los pastizales, sabanas y humedales forman parte de ecosistemas conectados que atraviesan las fronteras nacionales.
Lucy Aquino, CEO de WWF Paraguay, señaló que se trata de ambientes que enfrentan amenazas crecientes y que concentran una importante riqueza natural.
“Los pastizales, entre los que se encuentran sabanas, humedales y cerrados, son ecosistemas amenazados que albergan una importante biodiversidad”, afirmó.
Desde Colombia, Sofía Rincón, coordinadora del Programa Orinoquía de WWF Colombia, destacó la importancia de alcanzar acuerdos entre los diferentes sectores para avanzar en el ordenamiento territorial.
“Lo queremos ver como una oportunidad para que, a través del diálogo multiactor, podamos llegar a construir agendas colectivas que permitan el ordenamiento territorial productivo”, expresó.
En este marco, durante la jornada también se presentó el trabajo de IKI Pastizales y se abordó la necesidad de avanzar hacia modelos productivos libres de conversión de ecosistemas.
El desafío: producir y conservar
Del encuentro participaron Maximiliano Ferraro, diputado nacional; Enrique Estévez, ministro de Ambiente y Cambio Climático de la provincia de Santa Fe; Tamara Basteiro, subsecretaria de Política Ambiental de la provincia de Buenos Aires; Manuel Jaramillo, director general de Fundación Vida Silvestre Argentina; Lucy Aquino, CEO de WWF Paraguay; Sofía Rincón, coordinadora del Programa Orinoquía de WWF Colombia; Pablo Preliasco, especialista en ganadería sustentable de Fundación Vida Silvestre Argentina; y Raimundo Ruiz, representante de la Embajada de Alemania en Argentina. También estuvieron presentes otros referentes del ámbito legislativo, la conservación, la producción y las políticas públicas.
La actividad se desarrolló en el marco del Año Internacional de los Pastizales, una iniciativa que busca poner en valor la importancia de estos ecosistemas para la biodiversidad, la producción de alimentos, la disponibilidad de agua, la conservación de los suelos y la regulación del clima.
La jornada dejó planteado un desafío que excede las fronteras argentinas: encontrar formas de producir que permitan conservar los pastizales y los servicios ambientales que brindan. Para alcanzar ese objetivo, los participantes coincidieron en la necesidad de fortalecer las políticas públicas, mejorar el ordenamiento territorial y promover acuerdos que involucren a gobiernos, productores, organizaciones y comunidades.