
Durante la segunda jornada de la 138.ª Exposición Rural, especialistas, funcionarios y representantes del sector coincidieron en la necesidad de respaldar la producción con datos científicos, avanzar en certificaciones ambientales y consolidar un sistema de tipificación que fortalezca el posicionamiento internacional de la carne argentina.
La segunda jornada de la 138.ª Exposición Rural de Palermo combinó las tradicionales demostraciones ecuestres en la pista central con una nutrida agenda de conferencias y espacios de capacitación, donde la sostenibilidad, la innovación y la competitividad del agro fueron los principales ejes de debate.
En ese marco, el vicecanciller Pablo Quirno destacó el prestigio internacional del sector productivo argentino, mientras que referentes técnicos, funcionarios y representantes de entidades rurales coincidieron en la necesidad de fortalecer la generación de información científica local para respaldar la producción nacional y consolidar nuevos mercados.
Uno de los encuentros más destacados fue la jornada "Buenas Prácticas para una Producción Agropecuaria Innovadora y Resiliente", donde se analizó cómo transformar la gestión del riesgo climático y las mediciones ambientales en herramientas que aporten valor comercial.
El director de Sostenibilidad de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Andrés Costamagna, afirmó que el desafío pasa por utilizar datos nacionales para reflejar con mayor precisión la captura de carbono de los suelos ganaderos.
"La idea es poner la marca país en alto y diferenciarnos del resto. Argentina no va a producir un commodity; va a producir un specialty de carne argentina", sostuvo.
Por su parte, el subsecretario de Producción Agropecuaria y Forestal, Manuel Chiappe, remarcó que disponer de datos científicos propios fortalece la posición del país en las negociaciones internacionales.
"Cuando vamos con datos concretos sobre balance y captura de carbono, la discusión en los foros internacionales es mucho más sencilla", aseguró.
Un sello para agregar valor
Durante la jornada también fue presentado el Sello de Triple Impacto para la Producción Agropecuaria y Forestal, una herramienta impulsada por la Sociedad Rural Argentina que busca distinguir a los establecimientos comprometidos con la sostenibilidad.
La iniciativa contempla cuatro ejes principales: medición de carbono y mejora continua, buenas prácticas agropecuarias y bienestar animal, trabajo sostenible y gestión del riesgo climático.
Según explicó Camila Ajmat, responsable de Sostenibilidad de la SRA, el objetivo es que los productores puedan acceder a nuevos mercados y mejores oportunidades de financiamiento mediante certificaciones reconocidas.
En tanto, Carla Pascale, coordinadora del programa SCALA Argentina, explicó que el proyecto trabaja en sistemas productivos de baja emisión mediante procesos de trazabilidad y monitoreo, con protocolos técnicos que permitan validar las buenas prácticas desarrolladas en el campo.
El cierre estuvo a cargo de Pablo Cañada, referente del proyecto Ganadería Posible, quien destacó la importancia de construir una estrategia conjunta entre productores, científicos y organismos públicos para avanzar en la gestión del carbono en los suelos ganaderos.
La carne argentina busca un "idioma común"
Otro de los ejes de la jornada fue el debate sobre la necesidad de avanzar hacia un sistema de tipificación que permita diferenciar la carne vacuna argentina y responder a las exigencias de los mercados internacionales.
Durante la Jornada de las Carnes y Granos, el vicepresidente del Consorcio ABC, Carlos Riusech, sostuvo que la uniformidad y la calidad son hoy los principales atributos que demanda el comercio mundial.
Entre los aspectos más valorados mencionó el marmoleo (marbling) de la carne, una característica cada vez más requerida por los compradores internacionales.
Riusech destacó además que existe una mayor articulación entre productores y frigoríficos para avanzar en estándares comunes.
"Hay más confianza y conocimiento entre los sectores. Es un camino largo, pero muy necesario", expresó.
Por su parte, Manuel Chiappe aseguró que la tipificación representa una discusión estratégica para el futuro de la cadena cárnica.
"No posterguemos esta discusión. Es una agenda voluntaria que le hará bien a toda la cadena y permitirá posicionar mucho mejor a la carne argentina en el mundo", afirmó.
Finalmente, Riusech se mostró optimista respecto del futuro del sector y consideró que la producción nacional ya comenzó a adaptarse a las nuevas exigencias del mercado global.
"La película va a ser muy buena en los próximos años. Esto es una revolución. Hay que apostar a la calidad y hacer las cosas bien porque el país tiene un futuro muy promisorio en nuestro sector", concluyó.