
La productora agropecuaria Andrea Passerini, tambera de la provincia de Buenos Aires y dirigente de Carbap, describió la compleja realidad que atraviesa el sector lechero argentino y explicó por qué cada vez cierran más tambos en el país.
A través de un extenso mensaje publicado en la red social X, Passerini detalló las exigencias de una actividad que no se detiene ningún día del año. Explicó que las vacas deben ser llevadas al ordeñe dos veces por día, incluso durante la madrugada, los 365 días del año, y que la leche debe ser retirada diariamente por tratarse de un producto altamente perecedero.
"La leche debe ser retirada del campo diariamente porque es un producto perecedero, cuyo valor está dado esencialmente por su tenor de grasa y proteína, con calidad higiénico-sanitaria óptima", expresó.
La productora, oriunda de Carlos Casares, destacó además que el factor humano es fundamental en todas las etapas de la producción, desde la inseminación de los animales hasta el ordeñe, la refrigeración y el transporte, lo que convierte a la lechería en una de las actividades agropecuarias que más empleo genera de manera directa e indirecta.
No obstante, advirtió que el sector enfrenta una fuerte retracción. "Cada vez hay menos tambos en Buenos Aires y en Argentina en general", afirmó.
Entre las principales dificultades mencionó el deterioro de los caminos rurales y las rutas, la falta de mano de obra dispuesta a vivir y trabajar en el campo, la ausencia de laboratorios arbitrales que garanticen mediciones confiables sobre la calidad de la leche y un sistema comercial basado, en muchos casos, en acuerdos de palabra sin el debido respaldo legal.
Passerini también cuestionó la falta de cumplimiento de la normativa vigente.
"El andamiaje normativo está vigente, pero no se cumple. En Argentina sobran normas y falta la efectiva aplicación de las mismas. Y a casi nadie le importa, ya que no resulta prioridad en las agendas", sostuvo.
Su publicación estuvo acompañada por un video en el que se observa a un rodeo lechero transitando por caminos rurales embarrados, como ejemplo de las dificultades cotidianas que enfrenta la actividad.
Finalmente, bajo el hashtag #SoSTambos, la dirigente resumió su preocupación con una contundente reflexión: "Podría seguir escribiendo eternamente, pero di sólo algunos ejemplos para que se entienda la precariedad con la que trabajamos. No digan que no avisé".