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Capacitación y Medición Impulsaron Una Fuerte Reducción En El Uso De Agua y Herbicidas


Tras cinco años de trabajo basado en mediciones, capacitación y mejora continua, la empresa entrerriana Berardo Agropecuaria transformó por completo su sistema de aplicaciones agrícolas, logrando importantes reducciones en el uso de agua y herbicidas, al tiempo que incrementó su productividad y eficiencia operativa.

La experiencia, desarrollada junto al Grupo APC, se apoyó en un proceso de evaluación permanente de las pulverizaciones, capacitación del personal y optimización de los equipos de aplicación. El caso fue presentado durante la jornada Pulverización Inteligente, realizada en el marco de la 138.ª Exposición Rural de Palermo.

Los resultados fueron contundentes. La empresa consiguió reducir hasta un 67% el volumen de agua utilizado en aplicaciones de insecticidas y fungicidas, disminuir más del 25% el uso de herbicidas y triplicar la cantidad de ingrediente activo que efectivamente alcanza el objetivo biológico, mejorando la eficacia de los tratamientos y reduciendo pérdidas.

Además, el menor consumo de agua permitió agilizar la logística de carga de las pulverizadoras, incrementando la capacidad de trabajo. Gracias a esta reorganización, Berardo Agropecuaria pasó de operar con nueve a siete pulverizadoras, aun cuando aumentó la superficie atendida y el número de aplicaciones anuales.

Actualmente, la empresa produce más de 53.000 hectáreas por campaña y realiza alrededor de 210.000 hectáreas de pulverización por año, incluyendo tanto producción propia como servicios a terceros.

Sofía Berardo explicó que el cambio comenzó cuando decidieron dejar de basarse en percepciones y empezar a medir objetivamente cada proceso.

"Creíamos que aplicábamos bien. Teníamos buenas máquinas, buenos ingenieros y experiencia, pero cuando empezamos a medir, descubrimos que había muchísimo por aprender", señaló.

El trabajo se sustentó en tres pilares fundamentales: la capacitación continua del personal, el correcto estado y configuración de los equipos, y la evaluación constante de la calidad de las aplicaciones en condiciones reales.

La experiencia demuestra que la innovación en el agro no siempre depende de incorporar nueva maquinaria, sino también de optimizar los procesos existentes, tomar decisiones basadas en datos y fortalecer la formación de los equipos de trabajo.

De cara al futuro, Berardo Agropecuaria ya se plantea nuevos desafíos, entre ellos avanzar hacia aplicaciones de apenas 10 litros por hectárea, seguir mejorando la productividad operativa y profundizar la capacitación de todo su personal.

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