
El peso promedio de faena bovina llegó en mayo de 2026 a los 240 kilogramos por res, el registro mensual más alto en más de tres décadas, según informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (Sagyp).
Para el Gobierno, este resultado refleja un cambio de paradigma en la producción ganadera, impulsado por mejoras en la recría, una mayor ocupación de los feedlots y un escenario de mayor estabilidad macroeconómica.
En el acumulado de enero a mayo, el peso promedio alcanzó los 236 kilos, seis más que en igual período de 2025. En la comparación interanual de mayo, el incremento fue de 8 kilos por res, consolidando una tendencia de crecimiento iniciada a fines del año pasado.
Desde la cartera agropecuaria señalaron que la mejora responde a una combinación de factores productivos y económicos. Entre ellos, destacaron una relación más favorable entre el costo de alimentación y el valor del ganado, lo que alentó a los productores a extender los ciclos de engorde. También sobresalen una recría más prolongada y eficiente, junto con niveles récord de ocupación en los corrales de engorde, que permiten agregar mayor peso antes de la faena.
La Sagyp sostuvo además que la mayor previsibilidad económica favorece la planificación de largo plazo y estimula las inversiones privadas en una actividad cuyos resultados requieren varios años para consolidarse.
El incremento del peso de faena representa una mejora en la eficiencia del sistema productivo, ya que permite obtener un mayor volumen de carne por animal sin incrementar el stock ganadero. Esto fortalece la capacidad de abastecimiento del mercado interno, amplía el potencial exportador y mejora la rentabilidad del sector al aprovechar mejor los recursos disponibles.