Escúchanos en vivo ▶️ Radio Cadenanet

Mercado Lácteo Global Cerro El 2025 De Forma Positiva


El mercado lácteo mundial cerró 2025 con una dinámica claramente marcada por el desacople entre oferta y demanda. La producción creció de manera significativa en la mayoría de las principales regiones productoras, pero ese mayor volumen de leche no encontró una demanda global con la capacidad suficiente para absorberlo.

 Este desequilibrio estructural derivó en un escenario de mayor competencia entre vendedores, presión sobre los precios internacionales y márgenes cada vez más ajustados a lo largo de la cadena.

Según el relevamiento del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), el conjunto de países y bloques que explican más del 55% de la producción mundial de leche registró entre enero y diciembre de 2025 una suba interanual acumulada del 2,25%. Si bien esta tasa puede parecer moderada, resulta elevada en un mercado que históricamente muestra crecimientos más acotados y estrechamente ligados a la evolución del consumo.

En este contexto, Argentina se destacó como uno de los países con mayor expansión productiva, con un incremento del 9,7% interanual, muy por encima del promedio mundial. Este crecimiento respondió a una combinación de factores: mejora en las condiciones climáticas respecto de años previos, recomposición parcial de márgenes en el tambo durante buena parte de 2025, mayor eficiencia productiva y un proceso de recuperación luego de un período prolongado de estancamiento.

Si se observa el bloque de los grandes exportadores habituales de lácteos —Unión Europea, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Australia, Brasil, Argentina y Uruguay—, la producción creció en conjunto un 2,1% interanual. El dato relevante es que, de acuerdo con distintos análisis sectoriales, el crecimiento sostenible de la demanda mundial difícilmente pueda acompañar aumentos de producción superiores al 1,5% anual en estos grandes jugadores. Esto implica que, aun con tasas de crecimiento moderadas, el mercado tiende rápidamente a situaciones de sobreoferta.

Un elemento clave para entender la magnitud del problema es el tamaño relativo del comercio internacional. Descontando el comercio intra Unión Europea, el intercambio global de lácteos representa apenas entre 11% y 12% de la producción mundial, que para 2025 se estima en alrededor de 815.000 millones de litros. En este marco, un aumento del 2% en la producción global implica sumar aproximadamente 17.000 millones de litros adicionales. Si esos volúmenes no logran absorberse en los mercados internos de los países productores, inevitablemente terminan presionando sobre un comercio internacional relativamente pequeño, generando excedentes exportables que impactan de forma directa en los precios internacionales.

Durante 2025, este fenómeno se vio agravado por una demanda internacional que se mantuvo entre estable y levemente decreciente, con comportamientos dispares según regiones. China, actor central para el mercado lácteo global, mostró una leve recuperación de sus compras luego de la fuerte contracción registrada en 2024, pero ese repunte no alcanzó para compensar el incremento de la oferta proveniente de los principales exportadores. Como resultado, hacia el cierre del año, los precios de las principales commodities lácteas (leche en polvo entera y descremada, manteca y quesos industriales) acumularon caídas cercanas al 20%, consolidando un escenario claramente bajista.

El mercado argentino

En el plano local, el comportamiento de los precios mostró una dinámica diferenciada respecto de la inflación general. De acuerdo con el informe de OCLA sobre precios a enero de 2026, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una suba mensual del 2,9% y una variación interanual del 32,4%. En el rubro alimentos y bebidas no alcohólicas, el incremento fue aún mayor: 4,7% mensual y 35,9% interanual.

Sin embargo, el capítulo específico de “leche, productos lácteos y huevos” en el Gran Buenos Aires mostró una evolución sensiblemente menor, con una suba de apenas 0,9% mensual y 19,3% interanual, según datos del INDEC. En una canasta específica de lácteos relevada por este organismo, la variación intermensual ponderada fue del 2,0%, mientras que la interanual alcanzó el 20,4%.

En términos reales, esto implica que los precios de los lácteos aumentaron alrededor de 18% interanual, ubicándose claramente por debajo de la inflación general, del rubro alimentos y bebidas, e incluso por debajo de la evolución del dólar oficial. Este comportamiento refleja tanto la abundante disponibilidad de materia prima como la dificultad de trasladar aumentos de costos a precios finales en un contexto de consumo interno debilitado y alta competencia entre marcas.

Perspectivas para 2026

El año 2026 comienza, así, con un escenario desafiante para el sector lácteo. A nivel global, la oferta continúa en niveles elevados y la demanda no muestra señales claras de aceleración. Para Argentina, que logró una fuerte recuperación productiva en 2025, el principal desafío será sostener márgenes en un entorno de precios internacionales deprimidos y escaso margen para aumentos en el mercado interno.

La clave estará en mejorar la eficiencia, optimizar costos, diversificar destinos de exportación y agregar valor a la producción, en un contexto donde la competencia entre países exportadores se intensifica y el mercado global parece transitar una etapa de abundancia estructural más que coyuntural.

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente