
En el NEA, una de las dos regiones endémicas del país para el complejo del achaparramiento del maíz, el 51% de las localidades monitoreadas continúa sin detectar presencia de chicharritas, mientras que un 19% registra capturas mínimas, lo que confirma un escenario sanitario mayormente favorable.
Sin embargo, los técnicos advierten que comienzan a observarse variaciones puntuales en categorías intermedias y altas, lo que sugiere un recambio poblacional que deberá seguirse de cerca en las próximas semanas, especialmente ante el avance de las siembras tardías.
Según el 33º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, elaborado a partir de datos relevados entre el 16 y el 31 de diciembre de 2025, la situación general muestra una casi total ausencia del vector en las principales zonas maiceras de la Argentina, un dato altamente alentador para los cultivos, en particular para los maíces tardíos que atraviesan etapas críticas de implantación y desarrollo inicial.
Este panorama positivo se explica, en gran medida, por la baja presión poblacional del insecto vector y por el hecho de que una proporción importante de los lotes se encuentra en estadios reproductivos avanzados, en los cuales el cultivo ya no es susceptible a la transmisión de Spiroplasma, uno de los patógenos más relevantes del complejo del achaparramiento.
Situación por regiones
NOA (Noroeste Argentino)
En esta región endémica, la población de Dalbulus maidis se mantuvo estable, con un 56% de las localidades monitoreadas sin presencia del vector y un 27% con capturas en el nivel mínimo, es decir, entre 1 y 4 adultos por trampa. Persisten algunos focos neurálgicos, particularmente en Alto Verde (Tucumán), que continúan siendo objeto de seguimiento intensivo.
Cabe destacar que solo el 13% de las trampas se ubicó en lotes con maíz, porcentaje que se espera aumente a medida que avancen las siembras tardías, lo que podría modificar la dinámica poblacional en el corto plazo.
NEA (Noreste Argentino)
Además del 51% de localidades sin detecciones y el 19% con capturas mínimas, se observa que el 45% de las trampas está instalado sobre cultivos de maíz, una proporción que también crecerá en las próximas semanas. Este aumento de superficie cultivada podría favorecer movimientos poblacionales del vector, razón por la cual los especialistas recomiendan extremar los monitoreos y evaluar oportunamente la necesidad de medidas de control anticipadas, especialmente antes de nuevas implantaciones.
Región del Litoral
Con un 97% de las trampas instaladas sobre maíz, la ausencia de chicharritas alcanza el 43%, mientras que un 20% registra niveles mínimos. Si bien se detectaron incrementos en la categoría intermedia (entre 5 y 20 adultos por trampa) en algunas localidades de Corrientes y Entre Ríos, estos casos corresponden mayormente a maíces en estadios reproductivos avanzados, que no presentan riesgo significativo frente a Spiroplasma. Por ello, el impacto productivo esperado es bajo.
Centro-Norte
En esta región, donde el 92% de las trampas se encuentra sobre cultivos de maíz, se verifica una notable estabilidad poblacional, con el 84% de las localidades sin presencia del vector y el 16% restante con capturas mínimas, consolidando un escenario de muy bajo riesgo sanitario.
Centro-Sur
Aquí, con el 93% de las trampas instaladas en lotes con maíz, la situación es aún más favorable: el 96% de las localidades no registra presencia de Dalbulus maidis, confirmando una dinámica poblacional prácticamente nula.
Recomendaciones técnicas
Los especialistas que integran la Red Nacional de Monitoreo subrayan que, pese al escenario actual favorable, es fundamental sostener los monitoreos durante todo el año, combinando el uso de trampas cromáticas con la observación directa de los cultivos. Esta recomendación es clave tanto en zonas de maíces tempranos, donde en muchos casos ya cesaron las intervenciones, como en las áreas de siembra tardía, especialmente dentro de las regiones endémicas, donde pequeños cambios poblacionales pueden anticipar escenarios de mayor riesgo.
El informe completo, junto con el detalle pormenorizado por regiones y localidades, se encuentra disponible en el sitio de Maizar.
Sobre la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis
La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis fue creada en 2024 como respuesta a la grave problemática del complejo del achaparramiento del maíz, que afectó a gran parte de la superficie maicera argentina. Coordinada por la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), la Red integra a instituciones clave del sector agropecuario como AAPPCE, Aapresid, CREA, INTA y la EEAOC, consolidando un enfoque colaborativo, federal y basado en información técnica para la toma de decisiones sanitarias en el cultivo de maíz.