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Los Precios De Los Lácteos Vuelven a Subir, Aunque El Escenario Internacional Sigue Débil


El índice de precios de los productos lácteos de la FAO registró en agosto su primera suba en cuatro meses. Sin embargo, pese a la recuperación mensual, los valores continúan muy por debajo de los de un año atrás y, ajustados por inflación, se ubican entre los más bajos de la serie histórica.

El índice de precios de los productos lácteos de la FAO se ubicó en agosto de 2026 en un promedio de 119,2 puntos, lo que representa un incremento de 2,7 puntos, equivalente al 2,3% respecto de julio. Se trata de la primera recuperación mensual después de cuatro meses consecutivos de bajas.

A pesar de esta mejora, el índice todavía se encuentra 21,7 puntos por debajo del nivel registrado un año atrás, reflejando que el mercado internacional de los lácteos continúa atravesando un escenario de precios relativamente deprimidos.

La recuperación de agosto estuvo explicada principalmente por el aumento de las cotizaciones de las leches en polvo y el queso, mientras que los precios de la manteca permanecieron prácticamente estables.

En el caso de la leche en polvo descremada, el precio aumentó 3,0%, mientras que la leche en polvo entera registró una suba de 2,4%. El incremento estuvo impulsado fundamentalmente por el fortalecimiento de las cotizaciones en la Unión Europea, que compensó ampliamente los descensos estacionales observados en Oceanía.

En Europa, la menor disponibilidad de leche —agravada por las condiciones de tiempo caluroso y seco en varias de las principales regiones productoras— sostuvo los precios. A esto se sumó una demanda de importaciones que se mantuvo firme, generando una presión alcista especialmente significativa sobre la leche en polvo descremada.

En Oceanía, en cambio, el aumento estacional de la producción de leche ejerció presión bajista sobre los mercados de leche en polvo.

El queso también prolongó su recuperación

Los precios internacionales del queso aumentaron 2,7% durante agosto, extendiendo así la recuperación iniciada en julio.

Nuevamente, el comportamiento de los mercados regionales fue diferente. En la Unión Europea, las cotizaciones se fortalecieron como consecuencia de la limitada disponibilidad de leche, mientras que en Oceanía los precios continuaron descendiendo debido al aumento de la oferta exportable y a la competencia sostenida de Estados Unidos por los mercados internacionales.

En cuanto a la manteca, sus precios permanecieron prácticamente sin cambios respecto de julio. El aumento de las cotizaciones en Europa, asociado a una menor disponibilidad de grasa láctea, fue compensado por la caída registrada en Oceanía, donde el incremento estacional de la oferta presionó los precios a la baja.

2025: el quiebre de una tendencia alcista

La evolución mensual del índice FAO durante los últimos cuatro años permite observar con claridad el cambio de tendencia registrado en el mercado.

2025 comenzó con valores elevados y el índice continuó creciendo hasta junio, cuando alcanzó un punto de inflexión. A partir de allí comenzó un descenso pronunciado que se extendió durante el segundo semestre.

La caída fue particularmente significativa hacia el final del año: en noviembre y diciembre de 2025, el índice perforó los niveles correspondientes a esos mismos meses de 2024 y se aproximó a los valores registrados en 2023.

El 2026 comenzó, por lo tanto, entre los niveles más bajos, después de las fuertes caídas registradas durante los últimos meses de 2025. Durante los primeros siete meses del año, el índice permaneció en valores reducidos, hasta registrar en agosto una leve recuperación.

El promedio anual confirma la magnitud de la caída

La comparación del valor promedio anual del índice de precios de los lácteos de la FAO durante los últimos 27 años, entre 2000 y 2026, permite dimensionar mejor el escenario actual.

En 2026, el índice registra una caída de 21,2% respecto de 2025. Además, se ubica por debajo de los niveles promedio alcanzados en 2024, 2023 y 2022.

No obstante, el promedio de 2026, de acuerdo con la serie considerada, todavía se encuentra por encima de la media histórica de 102,7 puntos. Al mismo tiempo, se ubica 15,4 puntos por debajo del promedio de los cinco años previos, que alcanza los 134,5 puntos.

Estos datos muestran que, si bien los precios actuales no son excepcionalmente bajos cuando se observa toda la serie histórica desde 2000, sí lo son en relación con los valores predominantes durante los últimos años.

FAO y GDT: dos referencias para seguir el mercado internacional

Cabe señalar que los precios de la FAO surgen del promedio de varias commodities lácteas correspondientes a dos mercados particularmente representativos del comercio internacional.

Otra referencia relevante es el Índice GDT de Nueva Zelanda, que mostró una mejora de los precios a partir de septiembre de 2023, aunque con algunos altibajos. Desde entonces mantuvo una significativa tendencia positiva hasta alcanzar su máximo en mayo de 2025.

A partir de ese momento comenzó una etapa de descenso, con una leve recuperación en agosto de 2025. Posteriormente, se produjo una nueva caída entre septiembre y diciembre, seguida por una importante recuperación entre diciembre de 2025 y marzo de 2026. En los últimos meses volvió a observarse una tendencia descendente, aunque agosto de 2026 mostró nuevamente un tenue recupero.

La evolución de ambos indicadores permite observar que, más allá de las diferencias entre mercados y productos, el escenario internacional continúa mostrando una elevada volatilidad y una importante corrección respecto de los máximos alcanzados durante 2025.

¿Qué sucede cuando se descuenta la inflación en dólares?

Existe, además, un elemento que resulta fundamental para interpretar correctamente la evolución de los precios internacionales: la inflación en dólares.

Con tasas de inflación de Estados Unidos del orden del 2% al 3% anual, los precios nominales de las commodities lácteas tienden a sobreestimar su verdadero poder de compra cuando se los compara a lo largo de períodos extensos.

Por este motivo, al ajustar los índices de precios de la FAO por el Índice de Precios al Consumidor de Estados Unidos, la fotografía cambia de manera significativa.

El análisis en términos reales permite visualizar con mayor claridad que los precios actuales se encuentran dentro del grupo de valores más bajos de toda la serie histórica.

Una recuperación que todavía no cambia el escenario

El aumento de agosto constituye una señal positiva para el mercado internacional de los lácteos, especialmente después de cuatro meses consecutivos de descensos. Sin embargo, todavía no alcanza para hablar de un cambio de tendencia consolidado.

El índice FAO continúa 21,7 puntos por debajo de su nivel de un año atrás, mientras que el promedio de 2026 cae 21,2% respecto de 2025 y se mantiene por debajo de los valores promedio de 2022, 2023 y 2024.

Al incorporar además el efecto de la inflación en dólares, los precios adquieren una dimensión todavía más clara: en términos reales, las cotizaciones actuales se encuentran entre las más bajas de la serie histórica.

El dato de agosto, entonces, merece ser seguido con atención. La recuperación mensual puede constituir el inicio de una estabilización, pero por ahora el mercado internacional de los lácteos continúa transitando un escenario de precios significativamente inferior al observado durante los últimos años.

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