
La industria aceitera argentina cerró el primer semestre de 2026 con una marcada recuperación de su actividad, impulsada por el avance de la cosecha de soja y una mayor utilización de la capacidad instalada de las plantas industriales.
El repunte se reflejó en un mayor procesamiento de oleaginosas, un incremento de las exportaciones de subproductos y un ingreso de divisas superior a los US$ 3.000 millones durante junio.
De acuerdo con el Monitor Agroindustrial de Pablo Adreani & Asociados, las empresas nucleadas en la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) liquidaron en junio US$ 3.008 millones, un 12% más que en mayo, cuando el ingreso de divisas había sido de US$ 2.677 millones.
En el acumulado de los primeros seis meses del año, la liquidación alcanzó US$ 13.351 millones. Si bien esta cifra se ubica un 13,4% por debajo del mismo período de 2025, representa un crecimiento cercano al 21% respecto de los niveles registrados en 2023 y 2024.
Fuerte recuperación de la molienda
Uno de los datos más relevantes del informe fue el incremento de la molienda de soja durante mayo. Las plantas industriales procesaron 4,189 millones de toneladas, unas 703.000 toneladas más que en abril, lo que significó un aumento mensual del 20,2%.
La actividad también se mantuvo elevada en el complejo girasolero. En mayo se industrializaron 548.000 toneladas de girasol, el segundo mayor volumen histórico para ese mes, apenas por debajo del récord alcanzado en abril.
Este mayor volumen de materia prima permitió elevar significativamente el nivel de utilización de las plantas. La capacidad instalada pasó del 76% al 90%, considerando soja total (incluida la importada temporalmente) y girasol. Si se toma únicamente la soja de origen argentino junto con el girasol, el indicador subió del 57% al 71% entre abril y mayo.
Para sostener ese nivel de actividad, durante mayo ingresaron al país 1,019 millones de toneladas de soja bajo el régimen de importación temporaria, provenientes íntegramente de Paraguay, un volumen prácticamente igual al registrado el mes anterior.
Crecieron las exportaciones de aceites y harina
Las exportaciones de aceite de soja alcanzaron en mayo 522.951 toneladas, el mayor volumen registrado para ese mes en los últimos cinco años.
En tanto, los embarques de aceite de girasol sumaron 149.097 toneladas, mientras que el acumulado entre enero y mayo llegó a 687.318 toneladas, estableciendo un récord para ese período y consolidando el tercer año consecutivo de crecimiento.
La recuperación también se reflejó en las ventas externas de harina de soja, que totalizaron 2,479 millones de toneladas en mayo, un 3,4% más que en abril. A su vez, las exportaciones de poroto de soja alcanzaron 1,640 millones de toneladas, el mayor volumen para ese mes de los últimos cinco años.
El maíz perdió dinamismo
A diferencia del complejo sojero, el maíz mostró una desaceleración durante mayo. Las exportaciones alcanzaron 4,1 millones de toneladas, un 19% menos que el récord de 5,08 millones embarcado en abril.
El informe atribuye esta baja al cierre de la cosecha de maíz temprano, lo que redujo el ingreso de camiones a los puertos. No obstante, se espera que la actividad vuelva a intensificarse con el avance de la cosecha del maíz tardío.