
La confianza de los productores agropecuarios registró una fuerte recuperación durante el bimestre mayo-junio y volvió a ubicarse muy cerca de su máximo histórico, impulsada principalmente por el optimismo del sector ganadero.
Sin embargo, pese a la mejora en las expectativas, las inversiones de largo plazo continúan demoradas debido a la incertidumbre política.
Así lo refleja el último AgBarometer, elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, que mostró un incremento del 14% respecto de la medición anterior. El índice alcanzó los 151 puntos, recuperando casi toda la caída registrada en marzo y quedando apenas por debajo del récord de 159 puntos alcanzado en noviembre de 2025.
Mejora el clima de negocios
El repunte estuvo sostenido tanto por una mejor percepción de la situación actual como por expectativas más favorables para los próximos meses. El Índice de Condiciones Presentes creció un 16%, mientras que el Índice de Expectativas Futuras avanzó un 13%.
También aumentó la predisposición a invertir en activos fijos. El indicador específico llegó a 126 puntos, muy cerca de su máximo histórico, favorecido por una mayor disponibilidad de crédito y una reducción de las tasas de interés.
No obstante, desde el AgBarometer advierten que ese mayor entusiasmo aún no se traduce en inversiones concretas. La incertidumbre política y el escenario electoral previsto para 2027 continúan condicionando las decisiones vinculadas con la compra de maquinaria, obras de infraestructura o la expansión de los rodeos.
La ganadería lidera el optimismo
El mayor nivel de confianza se observa entre los productores ganaderos. Ocho de cada diez consideran que la actividad atravesará buenos tiempos durante los próximos cinco años.
El informe atribuye ese optimismo al favorable contexto internacional de la carne vacuna, caracterizado por precios elevados, una oferta mundial ajustada y una demanda sostenida, factores que generan expectativas positivas para un negocio cuya capacidad de respuesta es más lenta por los ciclos biológicos propios de la actividad.
En el caso de la agricultura, el panorama también es positivo, aunque con menor intensidad. El 53% de los productores espera un escenario favorable para los próximos cinco años, mientras que el 43% considera que la situación permanecerá estable. Los bajos precios internacionales de los granos y el elevado costo de los insumos siguen limitando la rentabilidad agrícola.
Mejoran las perspectivas financieras
El relevamiento también muestra una mejora en las expectativas económicas de las empresas agropecuarias. El 65% de los productores espera que la situación financiera de su establecimiento mejore durante los próximos doce meses y el 81% cree que el sector estará en mejores condiciones dentro de un año.
Aun así, la reducción de los costos de producción continúa siendo el principal desafío. El 58% de los encuestados considera que una baja en el precio de los insumos sería el factor más importante para fortalecer la situación financiera de su empresa, mientras que el 48% confía en una recuperación de los precios de los productos agropecuarios. Entre los factores que también podrían favorecer la rentabilidad aparecen mejores condiciones climáticas (40%) y un contexto político más estable (30%).