
El Gobierno nacional manifestó su respaldo al proyecto de reforma de la Ley de Biocombustibles impulsado por la senadora Patricia Bullrich, una iniciativa que propone incrementar de manera gradual los porcentajes obligatorios de mezcla de biodiésel y bioetanol en los combustibles.
La propuesta comenzó a debatirse este miércoles en un plenario de las comisiones de Minería, Energía y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda del Senado. Tras más de tres horas de exposiciones y consultas, los legisladores resolvieron convocar a una nueva reunión informativa para continuar analizando las distintas iniciativas presentadas.
El debate retoma una discusión que había comenzado en octubre del año pasado, cuando se realizaron tres encuentros informativos sin alcanzar un dictamen. En esta oportunidad, los proyectos buscan modificar la Ley 27.640, sancionada en 2021 a partir de una iniciativa impulsada por Máximo Kirchner.
Los principales cambios propuestos
Entre los cinco proyectos en análisis, el elaborado por la Secretaría de Energía y presentado por Bullrich cuenta con el respaldo del Poder Ejecutivo. La iniciativa propone elevar el corte obligatorio de biodiésel del actual 5% al 7,5%, para luego alcanzar el 10% un año después. En el caso del bioetanol, se mantendría el 12% durante los primeros doce meses y posteriormente se incrementaría al 15%.
Además, el proyecto otorga a la Secretaría de Energía la facultad de modificar esos porcentajes de manera discrecional.
Durante la reunión, el secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, sostuvo que la iniciativa refleja los lineamientos en los que viene trabajando el Ejecutivo junto a distintos actores de la cadena productiva.
“Es oportuno discutir una nueva ley de biocombustibles y entendemos que el proyecto presentado por la senadora Bullrich contiene los ejes con los que venimos trabajando desde hace casi dos años”, afirmó.
El funcionario defendió la propuesta al señalar que busca un equilibrio entre los intereses de los productores y el impacto sobre los consumidores. Según explicó, un aumento excesivo del corte de biodiésel encarecería el gasoil y afectaría al transporte, al sector agropecuario y a los usuarios finales.
En cuanto al bioetanol, indicó que su costo es similar al del combustible fósil con el que se mezcla, por lo que el incremento del porcentaje obligatorio no tendría un efecto significativo sobre el precio de las naftas.
Competencia y eliminación gradual de cupos
Otro de los aspectos destacados por González fue la necesidad de avanzar hacia un sistema más competitivo.
“El esquema actual funciona con cupos y nosotros creemos en la competencia”, sostuvo. En ese sentido, explicó que el proyecto prevé una apertura gradual del mercado, especialmente en el biodiésel, donde los cupos se reducirían progresivamente durante un período de cinco años.
Asimismo, la iniciativa establece que los porcentajes mínimos de mezcla se mantengan vigentes durante 15 años, con el objetivo de brindar previsibilidad a las inversiones.
Por su parte, el subsecretario de Combustibles Líquidos, Horacio Federico Veller, defendió la creación de un mercado electrónico para la comercialización de biocombustibles. Según explicó, el mecanismo apunta a garantizar transparencia y a evitar distorsiones derivadas de las diferencias logísticas entre regiones.
Santa Fe pidió mayor impulso al biodiésel
Representantes del gobierno de Santa Fe, principal provincia productora de biodiésel del país, expresaron reparos respecto del proyecto oficial.
El subsecretario de Relaciones Institucionales, Juan Rodil, advirtió que la propuesta genera preocupación en el distrito y reclamó que el biodiésel reciba un tratamiento similar al otorgado al bioetanol.
Entre los planteos realizados por la provincia figuran elevar el corte obligatorio inicial al 15%, con posibilidad de alcanzar el 20%; establecer mercados diferenciados para empresas integradas y no integradas; limitar la discrecionalidad para reducir los porcentajes de mezcla; incorporar los proyectos al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y fortalecer los mecanismos de transparencia y control.
Respaldo del sector azucarero y del bioetanol de maíz
Desde el sector azucarero, el presidente del Centro Azucarero Argentino, Jorge Feijoo, respaldó la iniciativa y destacó el crecimiento registrado por la actividad desde la implementación de los cortes obligatorios con bioetanol.
Según indicó, la producción de alcohol se triplicó desde la entrada en vigencia de la normativa y las exportaciones del sector se duplicaron.
En la misma línea, Patrick Adam consideró que el marco regulatorio vigente está agotado y limita el crecimiento de la actividad. “Estamos atrapados en un sistema de cupos y restricciones que desalienta inversiones y limita la participación de nuevos actores”, sostuvo.
Las pymes del biodiésel rechazan la iniciativa
La posición más crítica fue expresada por Federico Martelli, representante de la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (CEPREB).
Martelli advirtió que la aprobación del proyecto podría provocar la desaparición de 25 pequeñas y medianas empresas distribuidas en distintas provincias del país.
“Se va a concentrar toda la producción destinada al mercado interno en seis o siete grandes compañías aceiteras ubicadas alrededor del puerto de Rosario”, alertó.
Preocupación de la industria automotriz
También participó del encuentro el director ejecutivo de ADEFA, Fernando Rodríguez Canedo, quien señaló que cualquier modificación en los porcentajes de bioetanol obligaría a realizar nuevas inversiones y podría generar dificultades para la adaptación tecnológica de los vehículos.
El directivo sostuvo que Argentina debe mantener niveles de mezcla compatibles con los estándares internacionales para evitar inconvenientes en la comercialización de automóviles y en la integración con los mercados externos.
El debate continuará en las próximas semanas, mientras el Senado busca consensos para avanzar con una nueva normativa que redefina el futuro de los biocombustibles en Argentina.