
El mercado ganadero volvió a mostrar señales de debilidad durante mayo, con bajas generalizadas en los valores de la hacienda destinada a faena y una nueva retracción en el precio del ternero, según los indicadores relevados por el Mercado Agroganadero (MAG) y el último remate de ROSGAN.
De acuerdo con los datos oficiales, el Índice General del Mercado Agroganadero, que refleja el promedio de las cotizaciones registradas en ese mercado, registró una caída mensual del 5%. De esta manera, acumula un retroceso nominal del 6,3% en lo que va del año.
Las hembras fueron las categorías más afectadas por la baja. Las vacas registraron un descenso del 2,5%, mientras que las vaquillonas retrocedieron un 3,9% respecto de abril. En tanto, entre los machos las variaciones fueron más moderadas: los novillitos mantuvieron prácticamente los mismos valores, mientras que los novillos cayeron 1,1%, los MEJ 2,2% y los toros 2,9%.
En la composición general de las operaciones realizadas en el MAG, las vacas representaron el 47,5% del total comercializado durante mayo, frente al 43,5% registrado el mes anterior.
El ternero acumuló dos meses consecutivos de bajas
La tendencia bajista también quedó reflejada en el mercado de invernada. Tras alcanzar un valor récord de $6.809 en marzo, el Índice Ternero acumuló dos meses consecutivos de caídas cercanas al 6%. En abril se ubicó en $6.410 y en mayo descendió hasta los $6.020.
Sin embargo, al considerar los valores ajustados por inflación, el precio actual mantiene una mejora interanual del 27%, lo que evidencia que, pese al retroceso reciente, continúa por encima de los niveles observados un año atrás.
Un comportamiento similar mostró el Índice de Referencia para la Invernada (PIRI), que durante mayo retrocedió 3,6% para ubicarse en $5.581. Aun así, este indicador se mantiene un 28% por encima de los registros de mayo de 2025, expresados a valores actuales.
Fuerte interés por los vientres
A contramano de la tendencia observada en las restantes categorías, el segmento de cría mostró una evolución positiva. La oferta estuvo concentrada principalmente en vientres nuevos con garantía de preñez, lo que impulsó una mejora mensual del 5,8%.
Como resultado, el Índice de Referencia para la Cría (PIRC) acumula una suba real del 44% en los últimos doce meses, reflejando el sostenido interés de los productores por la reposición de vientres y las expectativas favorables para la actividad ganadera de mediano plazo.