
La industria argentina del biodiésel manifestó su apoyo al proyecto de ley de biocombustibles impulsado por el Gobierno nacional, al considerar que representa un cambio estructural en el funcionamiento del sector y abre la puerta a una mayor competencia, inversiones y eficiencia productiva.
Así lo expresó Luis Zubizarreta, vicepresidente de la Cámara Argentina de Biocombustibles, quien destacó que la iniciativa busca reducir la intervención estatal en la actividad, aunque admitió que no contempla todos los cambios que la industria hubiera deseado.
“Nos gustaría que hubiera un corte mayor, pero entendemos que con este Gobierno eso no se va a lograr. Hay que avanzar en lo posible”, señaló durante una entrevista con el programa Agroindustria en Foco.
Más competencia y menos regulación
El proyecto oficial propone incrementar los porcentajes de mezcla obligatoria de biocombustibles, aunque en niveles inferiores a los reclamados por algunos sectores productivos y legisladores.
Durante el debate en la Comisión de Minería, Energía y Combustibles del Senado se analizaron distintas iniciativas para modificar la normativa vigente. El Gobierno respalda la propuesta impulsada por Patricia Bullrich, que plantea elevar el corte obligatorio de bioetanol en las naftas del 12% al 15% y avanzar hacia un esquema de mayor competencia.
Sin embargo, desde CARBIO sostienen que el aspecto central de la reforma no son los porcentajes de mezcla, sino la transformación del sistema de comercialización.
Zubizarreta cuestionó el actual modelo de cupos y precios regulados, al que calificó como un esquema que limita la competencia y desalienta la eficiencia productiva.
Críticas al sistema de cupos
Según explicó, el régimen vigente garantiza participación en el mercado a determinadas empresas mediante cupos de abastecimiento, independientemente de sus niveles de eficiencia.
Desde la entidad consideran que esto genera una asignación ineficiente de recursos, ya que las plantas más competitivas no siempre pueden colocar su producción, mientras otras menos eficientes mantienen actividad gracias a los cupos asignados.
“Hoy en Argentina se da la increíble situación de que las plantas más eficientes están paradas porque no tienen cupo y están funcionando las menos eficientes. Es como tener a Messi sentado en el banco de suplentes”, ejemplificó.
Para el dirigente, un esquema de libre competencia incentivaría nuevas inversiones, modernización tecnológica y una reducción de costos que terminaría beneficiando también a los consumidores.
Apoyo al proyecto con perspectivas de futuro
Si bien reconoció que existen otros proyectos en discusión, Zubizarreta consideró que la iniciativa respaldada por el Poder Ejecutivo es la que reúne mayores posibilidades de obtener aprobación legislativa.
“Necesitamos un cambio de ley. Este es el proyecto que tiene chance de salir y creemos que hay que avanzar decididamente”, afirmó.
Desde la industria entienden que una eventual ampliación de los porcentajes de mezcla podría discutirse en el futuro, pero sostienen que primero es necesario establecer un nuevo marco regulatorio basado en la competencia, la eficiencia y la libertad de mercado, dejando atrás los mecanismos permanentes de asignación de cupos.