
La soja, en tanto, desembolsará 30% con un dólar a 800
pesos. Esperan una aceleración inflacionaria inmediata con impacto en la
actividad.
El nuevo Gobierno
argentino anunció un paquete económico que incluyó un recorte de subsidios
desde febrero para luz y gas, la eliminación rápida del sistema SIRA de
autorización de importaciones, y una suba generalizada de retenciones, que
pasarán a tener una alícuota de 15% para todos los productos salvo la soja que
seguirá pagando 30 por ciento por sus exportaciones.
El Poder Ejecutivo reconoce que el impacto de las medidas
será fuertemente contractivo para la actividad económica y que habrá dos o tres
meses de índices inflacionarios mucho más altos que el actual.
Uno de las medidas que le dará ingresos fundamentales al
fisco será la suba generalizada de derechos de exportación, que quedará
simplificado en dos alícuotas: 30% para la soja y 15% para el resto.
Las producciones provenientes de las economías regionales
que no pagaban retenciones pasarán a hacerlo en esa magnitud. Es una
contrapartida, dicen en Economía, de la fuerte devaluación del tipo de cambio
que, esperan, acelerará exportaciones y liquidación de divisas hasta fin de año
en aproximadamdente unos 5.000 millones de dólares.
En el campo no lo ven con buenos ojos. “Con el 50-50 que
había hasta una semanas (liquidaciones 50% al MULC y 50% al contado con liqui)
ofrecían unos 240.000 pesos por toneladas. Eso mismo mañana va a valer unos
256.000 pesos. Con la suba que habrá en los fletes e insumos más inflación
vamos a salir hechos o empezaremos a perder plata”, calculó un hombre de campo
luego de los anuncios.
El comercio exterior pasará a tener tipos de cambio
diferenciados. Las exportaciones, por ejemplo, pasarán a ser liquidadas, en
todos los casos, con un esquema de 80-20: la mayor parte a valor del dólar
oficial ($800) y el 20% restante, a contado con liquidación. Daría así un dólar
a $860. Al contar las retenciones, se iría a $760.
Las compras al exterior, por su parte, pagarán en la mayor
parte un 17,5% de alícuota de impuesto PAIS, ya sea para importaciones de
bienes como de servicios. Tendrán un tipo de cambio de $940, confirmaron
fuentes oficiales.
El plan que empezará a aplicar el ministro de Economía Luis
Caputo incluirá medidas más allá de las 10 que anunció este martes por la
tarde.
El objetivo de fondo será llegar a un equilibrio fiscal en
el primer año de Gobierno mediante medidas de shock, con una devaluación que
lleve el tipo de cambio oficial a 800 pesos con dos “anclas”: la fuerte poda de
gastos y un precio del dólar que se moverá muy lentamente tras ese salto, a
ritmo de 2% mensual. El equipo económico prevé una aceleración de los precios
inicial para que desde el tercer o cuarto mes del programa, la carrera nominal
empiece a frenar.
Para ese programa fiscal agresivo, el Gobierno piensa un
esquema de tenaza compuesto por un baja drástica de algunos gastos y la suba de
ingresos fiscales. Hay una distinción entre las dos patas de ese programa: la
parte de la poda no requiere autorización del Congreso y podrá ser operada
directamente por el Ministerio de Economía, mientras que las medidas para
reforzar la recaudación necesitarán, en su mayoría, el visto bueno del
parlamento.