
En el noroeste de Indiana, Estados Unidos, un establecimiento lechero combina tecnología, producción y agroturismo. Con 12 robots DeLaval VMS que ordeñan alrededor de 700 vacas, Fair Oaks Dairy Farms avanza en una estrategia para disminuir la cantidad de concentrado suministrado durante el ordeño, sin descuidar la nutrición ni el manejo del rodeo. La experiencia fue conocida por TodoLechería durante una gira lechera organizada por la empresa argentina Produgenes.
Fair Oaks Dairy Farms se convirtió en uno de los referentes del agroturismo agropecuario de Estados Unidos. Ubicado en el noroeste del estado de Indiana, el establecimiento desarrolló un modelo que integra producción primaria, innovación tecnológica, educación y comercialización de alimentos elaborados con materias primas propias.
Hasta allí llegó una periodista de TodoLechería, como parte de una gira por establecimientos lecheros estadounidenses coordinada por Produgenes. La recorrida permitió conocer de cerca una experiencia que busca acercar el funcionamiento de las granjas al público y, al mismo tiempo, explorar nuevas alternativas para mejorar la eficiencia productiva.
Una granja que abrió sus puertas al público
Fair Oaks abrió sus puertas en 2004 por iniciativa de Mike y Sue McCloskey, con el propósito de mostrar cómo funciona la producción agropecuaria y acercar esa realidad a los consumidores. Con el paso de los años, la propuesta creció hasta convertirse en un importante destino turístico del Medio Oeste estadounidense.
El complejo ofrece recorridos vinculados con la producción de leche, cerdos y cultivos, además de actividades educativas para niños, espacios recreativos, restaurantes, hotel, cafetería y supermercado. También comercializa productos elaborados a partir de materias primas del propio establecimiento y cuenta con una heladería y distintas instalaciones interactivas.
La propuesta se apoya en una idea central: mostrar cómo se producen los alimentos, permitiendo que los visitantes conozcan los animales, las instalaciones y las tecnologías que forman parte del trabajo cotidiano del campo.
Doce robots para ordeñar unas 700 vacas
Dentro de esa experiencia, el sector lechero ocupa un lugar destacado. Los visitantes pueden conocer primero a las vacas y luego observar el funcionamiento de los robots de ordeño desde un espacio especialmente acondicionado, con pantallas, cámaras y recursos audiovisuales que permiten seguir el proceso.
En la instalación recorrida trabajan alrededor de 700 vacas con 12 robots DeLaval VMS. La automatización permite gestionar el ordeño y, al mismo tiempo, se integra a una propuesta educativa que busca explicar al público cómo funciona un tambo robotizado.
La puesta en escena fue diseñada para que la tecnología sea accesible y comprensible para los visitantes. Sin embargo, detrás de esa experiencia aparece una cuestión que despierta cada vez más interés entre los productores: cómo reducir los costos de alimentación en los sistemas de ordeño automatizado.
Menos concentrado en el robot: el desafío de reducir costos
José Origel, gerente de mantenimiento preventivo y apoyo técnico de DeLaval, explicó durante la visita que el costo de los alimentos está llevando a numerosos establecimientos estadounidenses a revisar la cantidad de concentrado que suministran a las vacas durante el ordeño.
En los sistemas robotizados, el alimento suele utilizarse como incentivo para favorecer el ingreso voluntario de los animales a la unidad de ordeño. No obstante, el encarecimiento de la alimentación impulsa la búsqueda de alternativas que permitan mantener el funcionamiento del sistema con un menor suministro de concentrados.
“Como sabemos, el costo de producción en los tambos es muy alto, y particularmente el de los alimentos, y por ello desde hace algunos años se ha ido experimentando bajándole la ración paulatinamente”, explicó Origel.
En Fair Oaks, según los datos compartidos durante la recorrida, la cantidad de concentrado suministrada durante el ordeño pasó de aproximadamente 3,4 kilos por vaca a unos 2,5 kilos, a partir de ajustes en la alimentación y en la configuración del sistema VMS.
La reducción responde a una estrategia progresiva que busca modificar los hábitos de ingreso de los animales y disminuir la dependencia del alimento como principal estímulo para concurrir al robot.
El dato más llamativo aportado por el especialista es que, según indicó, ya existen tres establecimientos lecheros en Estados Unidos que no suministran concentrado en los robots de ordeño.
El manejo de las vacas, una condición fundamental
La eliminación del concentrado durante el ordeño no consiste simplemente en suspender su suministro. Para que el sistema funcione, es necesario adaptar el manejo del rodeo y entrenar a los animales para que mantengan una circulación adecuada hacia las unidades de ordeño.
“Para llegar a ello es necesario un manejo muy estricto, hay un entrenamiento que se debe hacer, diferente al que se hace cuando sí se brinda alimento”, señaló Origel.
El especialista describió experiencias en las que el cambio se implementó de manera gradual. En uno de los casos, las vacas comenzaron su lactancia con el esquema tradicional, recibiendo granos en el robot. Luego, al regresar de su período de lactancia, ingresaron directamente al sistema sin esa recompensa alimenticia.
Otros establecimientos optaron por una estrategia más directa y no suministraron concentrado desde el comienzo, prescindiendo incluso de la instalación del sistema de distribución de alimento en los robots. De acuerdo con lo expuesto durante la visita, esas experiencias también arrojaron resultados satisfactorios.
El objetivo es que el ingreso al robot forme parte de la rutina de las vacas y no dependa exclusivamente de la recompensa alimenticia.
Esto no implica eliminar la alimentación de los animales, sino modificar el lugar y la forma en que se suministran determinados componentes de la dieta. La nutrición general del rodeo debe continuar cubriendo sus requerimientos, con ajustes acordes con el nivel de producción, el estado fisiológico y las condiciones de cada establecimiento.
Por eso, la reducción del concentrado en el robot requiere una evaluación integral del sistema. El comportamiento de las vacas, la frecuencia de ordeño, la circulación dentro de las instalaciones y el equilibrio nutricional son aspectos centrales para determinar si esta estrategia resulta viable.
Tecnología, eficiencia y comunicación con el consumidor
La experiencia de Fair Oaks Dairy Farms refleja una combinación de escala productiva, automatización y apertura al público. El establecimiento no solo utiliza tecnología para gestionar el ordeño, sino que también la incorpora como parte de una propuesta educativa que busca acercar la actividad agropecuaria a los consumidores.
La iniciativa incluye, además, recorridos sobre producción porcina y agrícola, propuestas gastronómicas y acciones vinculadas con la sustentabilidad. Entre ellas se destacan los digestores anaeróbicos, que permiten aprovechar residuos para generar energía, y la producción de gas natural comprimido para compensar parte del combustible utilizado en el transporte de leche.
De esta manera, la granja construyó un modelo que combina producción, turismo y divulgación, mostrando distintas dimensiones de la actividad agroindustrial.
Para TodoLechería y Grupo TodoAgro, la visita forma parte de una gira por Estados Unidos orientada a conocer de primera mano las tecnologías, las estrategias de manejo y los modelos de gestión que utilizan los productores norteamericanos.
La experiencia deja una pregunta de interés para la lechería argentina: hasta qué punto es posible reducir el concentrado utilizado como incentivo en los sistemas robotizados sin afectar la circulación de las vacas, la frecuencia de ordeño y los resultados productivos.
La respuesta dependerá de las características de cada tambo y de la capacidad de adaptar el manejo. Pero los ensayos conocidos en Fair Oaks muestran que, además de automatizar procesos, la tecnología también puede abrir nuevas discusiones sobre cómo producir de manera más eficiente.
La cobertura de TodoLechería continuará con nuevas experiencias de la gira por Estados Unidos, acercando tecnologías, modelos de gestión y alternativas productivas de interés para el sector lechero argentino.