
El semáforo de Coninagro correspondiente a agosto registró cinco actividades en verde, cinco en amarillo y nueve en rojo. La papa fue la principal novedad, tras mejorar sus precios, aunque persisten las dificultades vinculadas a los costos y la rentabilidad de los productores.
Las economías regionales argentinas muestran señales de recuperación en algunos sectores, pero el panorama general continúa marcado por las dificultades económicas que atraviesan buena parte de las cadenas productivas. Según el último Semáforo de Economías Regionales elaborado por la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), nueve de las 19 actividades relevadas permanecen en rojo, mientras que cinco se ubican en verde y otras cinco en amarillo.
La principal novedad del informe correspondiente a agosto de 2026 fue la mejora de la producción de papa, que pasó de amarillo a verde gracias a la recuperación de los precios que reciben los productores. Sin embargo, este avance puntual todavía no alcanza para modificar el escenario de dificultades que enfrentan numerosas economías regionales.
El relevamiento de Coninagro contempla tres componentes: negocio, producción y mercado. El primero analiza la evolución de los precios y los costos; el segundo considera la superficie implantada, el stock y los niveles productivos, según la actividad; mientras que el tercero evalúa el comportamiento de las exportaciones, las importaciones y el consumo interno.
Nueve actividades continúan en situación crítica
Entre las producciones que permanecen en rojo se encuentran la yerba mate, el arroz, el vino y el mosto, las hortalizas, el algodón, la leche, la mandioca, la actividad forestal y los cítricos dulces.
En la mayoría de estos sectores, el principal problema está relacionado con la evolución de los precios que reciben los productores, que se mantienen prácticamente estancados o aumentan por debajo de la inflación. Esta situación, sumada al incremento de los costos operativos, provoca una pérdida de rentabilidad en términos reales.
La persistencia de esta brecha entre ingresos y costos también puede afectar las decisiones de inversión y producción, con consecuencias sobre el funcionamiento de las distintas cadenas agropecuarias.
A estos factores se agregan las dificultades de la demanda interna en algunos rubros, los cambios en los hábitos de consumo y, en determinados casos, una oferta abundante que presiona sobre los valores de venta.
La papa logró mejorar sus indicadores
La producción de papa fue la única actividad que cambió de categoría respecto del relevamiento anterior y pasó de amarillo a verde, impulsada por una fuerte recuperación de los precios al productor.
Durante agosto, el valor de la papa aumentó un 19% mensual, acumuló una suba del 151% en el último cuatrimestre y registró un incremento interanual del 329%.
La mejora está vinculada con un reacomodamiento de la oferta. Durante la campaña anterior se había alcanzado un récord de producción, lo que generó una elevada disponibilidad del producto y una fuerte caída de los precios. En la nueva campaña, la superficie implantada se redujo un 12%, contribuyendo a recomponer el equilibrio entre la oferta y la demanda.
Junto con la papa, las actividades que se encuentran en verde son bovinos, ovinos, granos y miel. Estos sectores presentan mejores condiciones en el componente de negocio, con precios que evolucionaron favorablemente y permitieron recuperar parte de sus márgenes.
Por su parte, las actividades ubicadas en amarillo son tabaco, peras y manzanas, aves, porcinos y maní. En estos casos, los indicadores muestran una situación intermedia, con costos todavía elevados y dificultades para consolidar una recuperación sostenida de la rentabilidad.
Un escenario dispar para el sector agropecuario
Los resultados del semáforo reflejan una realidad heterogénea entre las distintas producciones argentinas. Mientras algunos sectores logran mejorar sus ingresos y aprovechar condiciones favorables de mercado, otros continúan condicionados por los costos, los precios atrasados y una demanda que no termina de recuperarse.
De esta manera, aunque la mejora de la papa constituye una señal positiva, la permanencia de nueve actividades en rojo evidencia que las dificultades de las economías regionales siguen siendo importantes.
El desafío para los próximos meses será lograr que las mejoras de precios y de los márgenes productivos se extiendan a una mayor cantidad de actividades, permitiendo recuperar la rentabilidad y sostener el desarrollo de las economías regionales.