
Sanidad, alimentación, bienestar animal, trazabilidad y planificación aparecen entre las principales aplicaciones detectadas por el IPCVA.
Cada feedlot genera miles de datos por día a partir de pesajes, consumos, temperaturas y comportamiento animal. Sin embargo, buena parte de esa información todavía queda dispersa entre planillas, sensores y registros que no siempre son aprovechados para mejorar la toma de decisiones.
En ese escenario, la inteligencia artificial comienza a posicionarse como una herramienta con potencial para transformar la gestión de los establecimientos de engorde a corral.
“De ahora en más, la inteligencia artificial permitirá que esos datos hablen”, planteó Adrián Bifaretti, jefe del Departamento de Promoción Interna del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) y autor del trabajo.
La investigación distingue tres niveles de utilización de la IA: la descriptiva, que permite conocer qué ocurrió a partir del análisis de datos históricos; la predictiva, orientada a anticipar posibles escenarios; y la prescriptiva, que busca determinar qué decisión conviene tomar.
En los feedlots, las aplicaciones son diversas. La tecnología podría contribuir a detectar tempranamente animales con riesgo sanitario, ajustar raciones y comederos, identificar desvíos en las ganancias de peso, clasificar animales mediante visión computacional y monitorear indicadores vinculados con el bienestar animal.
También permitiría proyectar salidas a faena y niveles de ocupación de los corrales, mejorar la trazabilidad y automatizar controles relacionados con requisitos normativos. A esto se suman aplicaciones de mantenimiento predictivo para equipos como bombas y mixers y la generación automática de reportes.
Bifaretti remarcó que la incorporación de estas herramientas no supone reemplazar a los profesionales. “La IA no reemplazará el criterio del ingeniero agrónomo, veterinario o del encargado”, sostuvo, aunque destacó que puede multiplicar sus capacidades mediante alertas tempranas y herramientas de análisis.
Una adopción que todavía es incipiente
Una encuesta realizada por el Departamento de Promoción Interna del IPCVA junto con la Cámara Argentina de Feedlot mostró que el 60% de los veterinarios consultados ya utiliza alguna herramienta de IA como apoyo para su trabajo.
Sin embargo, la incorporación específica de soluciones con inteligencia artificial en los establecimientos de engorde todavía es limitada: solo el 20% de los profesionales que trabajan en feedlots utiliza actualmente este tipo de tecnología.
Las expectativas, de todos modos, son elevadas. Dos de cada tres veterinarios consultados consideran que utilizarán más inteligencia artificial en los feedlots durante el próximo año.
Frente a esta transformación, el sector presenta distintas posiciones. El 45% de los encuestados se define como pragmático y asegura que utilizaría IA si permite ahorrar tiempo y prevenir problemas. Otro 15% se considera entusiasta, mientras que un porcentaje similar espera comprobar si la tecnología efectivamente mejora los indicadores productivos. El 25% restante mantiene una postura más tradicional o conservadora.
El desafío, según Bifaretti, será transformar la creciente disponibilidad de datos en herramientas concretas para la gestión. En ese proceso, la inteligencia artificial aparece menos como un reemplazo del conocimiento profesional que como un recurso para anticipar problemas, respaldar decisiones y mejorar la eficiencia del engorde a corral.