
Marcelo Alonso, presidente de la Asociación Argentina de Podología Bovina, analizó los cambios registrados en la especialidad durante el Primer Congreso Argentino de Podología Bovina, realizado en la Sociedad Rural de Villa María. Destacó la incorporación de programas preventivos y el abordaje de los factores de riesgo en los tambos.
La podología bovina atraviesa una etapa de crecimiento y profesionalización dentro de los sistemas productivos. Así lo señaló Marcelo Alonso, flamante presidente de la Asociación Argentina de Podología Bovina, luego del Primer Congreso Argentino de Podología Bovina, desarrollado en la Sociedad Rural de Villa María.
El encuentro nació a partir de la necesidad de generar un espacio específico para reunir a veterinarios, técnicos y profesionales vinculados con la salud podal, además de promover el intercambio de experiencias y la capacitación.
Como actividad previa al congreso se realizó un workshop en Campo Cárcano, donde se abordaron diferentes aspectos relacionados con la salud de las patas y se plantearon las bases de un enfoque preventivo.
Uno de los ejes centrales fue el programa preventivo podal, que contempla distintos pilares: la detección temprana de los animales que necesitan atención, el recorte funcional, las rutinas de pediluvio y el monitoreo de los factores de riesgo propios de cada establecimiento.
«Lo primero es realizar una correcta detección de las vacas que debemos tratar y recortar», explicó Alonso, quien remarcó la importancia de complementar esa tarea con el seguimiento de las condiciones que pueden favorecer la aparición de problemas podales.
Una especialidad que amplía su campo de acción
Aunque buena parte de la experiencia del especialista está vinculada con la producción lechera, el congreso buscó ampliar la mirada hacia otros sistemas productivos, incorporando también profesionales relacionados con la ganadería de carne.
El encuentro contó con especialistas de diferentes regiones de Argentina y representantes de países como Chile, Inglaterra y Brasil. Para Alonso, este intercambio permitió comprobar que existen problemáticas comunes en materia de salud podal, aunque con diferentes características según los sistemas y las regiones.
«Encontramos que confluimos en varios aspectos, quizás con distintos matices, pero la problemática es una problemática que se encuentra presente», sostuvo.
Del tratamiento de la renguera a la prevención
Uno de los principales cambios que identifica Alonso en los últimos años está relacionado con la forma de abordar la podología bovina.
El especialista destacó que cada vez más profesionales incorporan esta disciplina como una especialidad específica, mientras que los establecimientos comienzan a implementar herramientas destinadas a prevenir la aparición de lesiones.
«Hay un cambio. Se está notando un cambio ya desde hace unos años donde se empieza a ver que más profesionales empiezan a tomar la especialidad de otra manera», afirmó.
Ese proceso también alcanza a los productores. Según Alonso, la atención dejó de estar concentrada exclusivamente en los animales que presentan problemas de locomoción y comenzó a incorporar estrategias preventivas.
«Los productores ya no se enfocan solamente en tratar vacas rengas, sino que también están empezando a realizar otro tipo de actividades preventivas, programas de recorte funcional y demás», señaló.
El confinamiento, un factor a tener en cuenta
Al analizar las condiciones de los distintos sistemas productivos, Alonso sostuvo que las dificultades para la salud podal no están necesariamente vinculadas con que los animales deban recorrer mayores distancias.
En cambio, señaló al confinamiento y a la estabulación como factores que pueden generar condiciones desfavorables para las patas de los bovinos.
«Yo diría que no. Lo que se complica es cuando empezamos a confinar vacas, empezamos a estabular vacas, a meterlas adentro de galpones, adentro de corrales y eso es lo que nos termina complicando la existencia», explicó.
En este contexto, la salud podal requiere un abordaje que contemple tanto el tratamiento de las lesiones como la prevención y el análisis de las condiciones de manejo.
El Primer Congreso Argentino de Podología Bovina permitió así reunir distintas experiencias y avanzar en la consolidación de una especialidad que busca ocupar un lugar cada vez más relevante dentro de los sistemas de producción bovina.