
Biogénesis Bagó concretó el primer envío de una vacuna antiaftosa producida en Argentina a un Estado miembro de la Unión Europea. Las dosis fueron destinadas a Chipre, que atraviesa un brote de fiebre aftosa y puso en marcha una campaña de inmunización para contener la enfermedad.
La operación se concretó en un contexto sanitario complejo para el sector ganadero de Chipre, luego de que el país perdiera el 19 de febrero su estatus de territorio libre de fiebre aftosa sin vacunación. La decisión se produjo tras la detección de focos en la región de Lárnaca.
A partir de los brotes, las autoridades veterinarias chipriotas implementaron restricciones al movimiento de animales, suspendieron las exportaciones de ganado en pie y comenzaron una campaña de vacunación para contener la propagación de la enfermedad.
El envío de Biogénesis Bagó constituye un antecedente para la industria veterinaria argentina, al tratarse de la primera vez que una vacuna antiaftosa desarrollada y elaborada en el país llega a un Estado miembro de la Unión Europea.
“Es un hito porque es el primer envío de una vacuna desarrollada y elaborada en Argentina hacia un país comunitario”, destacó Esteban Turic, CEO de Biogénesis Bagó.
El directivo explicó que los brotes registrados en Chipre generaron una demanda de vacunas contra la fiebre aftosa y que, frente a la variante que afecta actualmente al país, las formulaciones utilizadas habitualmente en otras regiones no ofrecen una protección adecuada.
Resultados frente a la cepa que afecta a Chipre
La vacuna fue evaluada frente a la cepa SAT1, topotipo III, en un estudio realizado por Wageningen Bioveterinary Research.
De acuerdo con los resultados mencionados por la compañía, el esquema de dos dosis alcanzó un 100% de protección, mientras que con una sola aplicación la protección llegó al 86%.
La disponibilidad de una formulación específica para la cepa involucrada se convirtió así en un factor relevante dentro de la estrategia sanitaria desplegada por las autoridades chipriotas.
El envío a Chipre se suma a la participación de Biogénesis Bagó en otros mercados que también enfrentaron desafíos relacionados con la fiebre aftosa, entre ellos Sudáfrica e Israel.
Un antecedente para el mercado europeo
El ingreso de dosis elaboradas en Argentina a Chipre también genera un antecedente para la participación de la industria veterinaria nacional en eventuales respuestas ante emergencias sanitarias dentro del mercado comunitario.
Biogénesis Bagó señala que cuenta con una capacidad de producción de 300 millones de dosis de vacuna antiaftosa por año y con un banco estratégico de antígenos con capacidad para 110 millones de dosis.
En situaciones de emergencia sanitaria, la posibilidad de disponer rápidamente de una vacuna compatible con la cepa circulante y de contar con capacidad suficiente para abastecer una campaña de inmunización se convierte en un elemento central para las autoridades veterinarias.
La operación concretada con Chipre representa, en ese sentido, un nuevo capítulo para la producción argentina de vacunas veterinarias y su inserción en mercados internacionales.