
Una encuesta de la Unión Industrial Argentina (UIA), realizada sobre más de 600 empresas, mostró un nuevo deterioro de la actividad durante julio. La caída del consumo interno aparece como el principal problema para el sector, mientras aumentan las dificultades financieras y las perspectivas de reducción de personal.
La industria argentina profundizó durante julio el escenario de contracción que atraviesa el sector, de acuerdo con los resultados de la tercera encuesta del año elaborada por el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA).
El relevamiento, realizado sobre una muestra de más de 600 empresas, volvió a poner el foco sobre la debilidad de la demanda interna, que se mantiene como uno de los principales obstáculos para la recuperación de la actividad productiva.
Según los datos difundidos por la entidad, el 50% de las empresas registró una caída en sus ventas en el mercado interno, mientras que el 42,9% redujo sus niveles de producción respecto de las mediciones anteriores.
El escenario fue todavía más adverso entre las micro y pequeñas empresas. En ese segmento, el 54,8% sufrió una baja en sus ventas y el 47,8% registró una disminución de la producción.
A la menor actividad se sumó otro factor de presión para las empresas: el incremento sostenido de los costos operativos, con una incidencia cada vez mayor de los servicios vinculados al consumo energético.
Más dificultades para afrontar los compromisos financieros
El deterioro de las ventas y el estancamiento de la actividad también comenzaron a impactar sobre la situación financiera de las industrias.
El informe de la UIA indicó que el 47,6% de las empresas tuvo dificultades para afrontar al menos uno de sus compromisos financieros habituales, mientras que el 9,2% manifestó problemas para cumplir simultáneamente con la totalidad de sus pagos.
El dato refleja el impacto que tiene la menor circulación de recursos sobre el funcionamiento cotidiano de las compañías y suma presión sobre un sector que también enfrenta mayores costos de operación.
Preocupación por el empleo
Las perspectivas para el mercado laboral industrial tampoco muestran señales de recuperación en el corto plazo.
De acuerdo con la encuesta, solo el 16,9% de las empresas prevé aumentar su cantidad de trabajadores durante el próximo año, mientras que el 27,5% anticipa una reducción de su plantilla.
La diferencia entre ambos grupos evidencia un escenario de cautela por parte de las empresas a la hora de proyectar nuevas contrataciones, en un contexto marcado por la caída de la demanda y la presión sobre los márgenes de rentabilidad.
Seis de cada diez industrias advierten por la competencia desleal
El relevamiento también incluyó un apartado específico sobre competencia desleal. Allí, el 60% de los industriales aseguró que este fenómeno tiene un impacto alto o muy alto sobre sus negocios.
Según la percepción de las empresas consultadas, esta situación afecta tanto los márgenes de rentabilidad como la participación en el mercado y agrega un nuevo factor de presión sobre la actividad industrial.
Los resultados de la encuesta se conocen luego del reciente cruce entre la UIA y el Gobierno nacional en el marco del Día de la Industria, cuando la entidad fabril planteó públicamente sus reclamos y preocupaciones por la situación del sector.
Con una demanda interna debilitada, costos que continúan en aumento, mayores dificultades financieras y expectativas laborales negativas, el relevamiento de julio vuelve a mostrar un escenario complejo para la industria argentina y sin señales claras de una recuperación generalizada en el corto plazo.