
Tras meses de negociaciones y cuatro plenarios de comisión, el Senado logró un dictamen de consenso que destraba el debate de una nueva Ley de Biocombustibles. El acuerdo incluye un aumento del corte obligatorio de bioetanol del 12% al 15% y genera expectativas en la cadena azucarera.
Luego de extensas negociaciones y varios momentos en los que el acuerdo estuvo cerca de naufragar, finalmente se logró avanzar con un dictamen para que una nueva Ley de Biocombustibles llegue al recinto del Senado.
El consenso fue posible luego de introducir modificaciones al proyecto impulsado originalmente por Patricia Bullrich, con el objetivo de superar la resistencia planteada por las elaboradoras de biodiésel. El acompañamiento del massismo resultó determinante para destrabar las discusiones y alcanzar una propuesta común.
Uno de los puntos centrales para la cadena sucroalcoholera es el incremento del corte obligatorio de bioetanol del 12% al 15%, que comenzaría a regir luego de un año de vigencia de la nueva norma.
Además, el proyecto mantiene el esquema acordado entre los sectores del maíz y la caña de azúcar, con una participación del 6% para cada uno dentro del corte. El entendimiento representa un avance frente a una disputa histórica entre ambas cadenas productivas.
Desde la Cámara Sucroalcoholera Argentina calificaron el dictamen como un "paso fundamental" para brindar previsibilidad, seguridad jurídica y un horizonte de largo plazo a la actividad.
El sector considera que un marco legal con una previsibilidad de 15 años permitiría concretar nuevas inversiones, modernizar y ampliar plantas industriales, aumentar la capacidad productiva y generar empleo.
La apuesta también tiene un fuerte impacto regional, especialmente en las provincias del norte argentino, donde la producción de caña de azúcar tiene un peso significativo. Un mayor uso de bioetanol implica más demanda de caña, actividad para ingenios y destilerías y nuevas oportunidades para productores, trabajadores, transportistas y proveedores.
Desde la cámara destacaron además que el desarrollo de los biocombustibles permite agregar valor en origen, fortalecer las economías regionales y diversificar la matriz energética.
El acuerdo reunió a legisladores de distintos espacios políticos, entre ellos Beatriz Ávila, José María Carambia, Natalia Gadano, Alejandra Vigo, Carlos Espínola, Patricia Bullrich, Flavia Royón, Carlos Arce, Sonia Rojas Decut y Jorge Capitanich.
Ahora, el proyecto deberá atravesar el tratamiento legislativo correspondiente y se espera que avance sin grandes obstáculos. La cadena azucarera, de todos modos, pidió a los legisladores acompañar la iniciativa más allá de sus pertenencias partidarias o provinciales.
El mensaje del sector es claro: el desafío ahora será sostener el consenso alcanzado y evitar que los intereses de la industria petrolera vuelvan a frenar el crecimiento de los biocombustibles.