
La provincia de Río Negro obtuvo la aprobación de una línea de crédito de US$80 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para financiar el Programa de Desarrollo Productivo Rural, que contará además con US$5 millones aportados por el Gobierno provincial.
El financiamiento permitirá avanzar con obras de infraestructura que, según destacó el gobernador Alberto Weretilneck, serían difíciles de afrontar exclusivamente con recursos provinciales. El programa fue diseñado durante varios años por equipos técnicos rionegrinos y apunta a ampliar la capacidad productiva y generar condiciones para nuevas inversiones.
Entre las principales iniciativas se encuentra la modernización del sistema de riego del IDEVI, la electrificación de la Margen Norte entre General Conesa y Guardia Mitre, la puesta en marcha productiva de Negro Muerto y la ampliación del sistema de riego entre Chimpay y Coronel Belisle.
Weretilneck explicó que las obras permitirán articular productivamente el Valle Medio con el Valle Inferior, incorporando infraestructura de riego y energía desde Chimpay hasta Viedma. La llegada de electricidad permitirá extender sistemas de bombeo y riego presurizado, incorporar nuevas hectáreas a la producción y mejorar las condiciones para el desarrollo de actividades agrícolas y ganaderas.
“Este financiamiento no llega por casualidad. Llega porque Río Negro tiene un proyecto de desarrollo serio, con obras concretas y una visión de futuro que genera confianza”, sostuvo el mandatario en diálogo con Canal 10 desde Estados Unidos.
Mallas antigranizo para la producción frutícola
Uno de los componentes del programa estará destinado a reducir el impacto de los eventos climáticos sobre la producción frutícola. El crédito contempla una línea específica para financiar mallas antigranizo destinadas a productores de peras, manzanas y cerezas.
El gobernador recordó que el granizo provocó pérdidas cercanas al 30% de la última cosecha frutícola y planteó la necesidad de avanzar desde las respuestas posteriores a los daños hacia mecanismos de prevención.
“Hay que pasar de la asistencia posterior a la inversión preventiva”, remarcó.
El programa también incluye recursos para fortalecer al SPLIF, que podrá incorporar por primera vez camiones pesados propios y renovar parte de una flota que actualmente depende de unidades adquiridas por el Estado nacional hace más de 15 años. A esto se sumarán bombas, mangueras, tecnología meteorológica y otros sistemas destinados a mejorar la prevención y la respuesta frente a incendios.
El crédito del BID tendrá 25 años de amortización y más de cinco años de gracia. Según Weretilneck, la aprobación fue posible por el rigor técnico de los proyectos, el acompañamiento del Gobierno nacional, el orden de las cuentas provinciales y el potencial productivo de la provincia.
“Río Negro se consolida como una potencia agrícola y ganadera. Este financiamiento reconoce el esfuerzo de nuestros productores y nos permite preparar la provincia para las próximas décadas”, afirmó.
Por otra parte, el gobernador anticipó que se encuentra prevista la aprobación de un segundo financiamiento del BID, destinado a modernizar el sistema público de salud provincial mediante inversiones en equipamiento médico, quirófanos, diagnóstico por imágenes, tomógrafos y resonadores.