
La evolución de la producción de leche presentó importantes diferencias entre las distintas provincias durante julio de 2026, al comparar los niveles registrados con igual mes del año anterior. El análisis a tambo constante permite observar con mayor precisión el comportamiento productivo, ya que considera únicamente los establecimientos de los que existe información tanto en el período actual como en el año anterior.
Este criterio deja fuera del cálculo a los tambos que dejaron de remitir información, los que comenzaron a hacerlo durante 2026, así como aquellos que cesaron o iniciaron su actividad. De esta manera, la comparación refleja la evolución real de los establecimientos que permanecieron activos durante ambos períodos.
Los tambos de mayor escala sostienen el crecimiento
El análisis por estrato productivo también evidencia diferencias significativas. Durante el período enero-julio de 2026, los tambos con una producción superior a 2.000 y hasta 6.000 litros diarios registraron un crecimiento interanual del 7,1%.
A su vez, los establecimientos con producciones superiores a 6.000 litros diarios mostraron una evolución aún más favorable, con un incremento del 7,9% respecto del mismo período de 2025.
En el otro extremo, los tambos pertenecientes al estrato de menor producción presentaron una caída interanual del 4,5%, reflejando las dificultades que atraviesan los establecimientos de menor escala frente a un escenario productivo cada vez más concentrado.
Diferencias entre las cuencas lecheras
El comportamiento también fue dispar al analizar las distintas cuencas productivas. Para este análisis correspondiente al período enero-julio de 2026 se considera la producción promedio por tambo, sin aplicar el criterio de tambo constante.
Los resultados muestran una marcada variabilidad entre las diferentes regiones, producto de la incidencia de distintos factores que condicionan la actividad, entre ellos las características productivas de cada zona, la escala de los establecimientos y las condiciones particulares que atraviesa el sector.
En conjunto, los datos muestran un escenario heterogéneo para la lechería argentina: mientras los tambos de mayor escala lograron incrementar de manera significativa su producción durante los primeros siete meses del año, los establecimientos más pequeños registraron una evolución negativa, profundizando las diferencias dentro de la estructura productiva del sector.