
La zona bajo riego de 25 de Mayo se consolida como una de las regiones con mayor potencial para la producción de alfalfa en Argentina.
La combinación de suelos de excelente aptitud agrícola, el aprovechamiento del agua del río Colorado y la incorporación de nuevas tecnologías permiten alcanzar altos rendimientos, posicionando al área como un destino estratégico para las inversiones agropecuarias.
Según ensayos realizados por el equipo de INTA 25 de Mayo, los sistemas de riego presurizado permiten obtener rendimientos promedio de 13 toneladas de materia seca por hectárea al año, un indicador que refleja el elevado potencial productivo de la región. Además, las condiciones agroclimáticas posibilitan realizar hasta seis cortes por temporada, con mayor frecuencia durante la primavera y más espaciados en verano y otoño, logrando forraje de excelente calidad para pastoreo, henificación y producción de rollos.
Estas características convierten a la alfalfa en el cultivo más importante de la zona y en la base para el desarrollo de sistemas ganaderos altamente eficientes, capaces de incrementar significativamente la producción de carne y el agregado de valor en origen.
Los beneficios de la alfalfa bajo riego también se reflejan en la producción ganadera. Un ensayo de recría bovina sobre pasturas de alfalfa alcanzó una producción de 14.144 kilogramos de materia seca por hectárea al año, con una eficiencia promedio de cosecha del 77 %, llegando en algunos casos al 92 %. Estos resultados permitieron obtener una producción de 1.870 kilogramos de carne por hectárea, demostrando que un adecuado manejo del riego y del pastoreo mejora la ganancia de peso de los animales y la eficiencia de todo el sistema productivo.
Este desarrollo es posible gracias a la infraestructura administrada por el Ente Provincial del Río Colorado (EPRC), organismo encargado del Sistema de Aprovechamiento Múltiple (SAM). Actualmente, el sistema cuenta con 20.000 hectáreas bajo riego, garantizando una distribución eficiente del agua, el mantenimiento de la red de canales y el avance hacia tecnologías de riego cada vez más modernas y sustentables.
En una región donde las precipitaciones cubren apenas el 20 % de las necesidades hídricas del cultivo, el riego resulta indispensable para sostener la producción. La modernización de los sistemas, la incorporación de riego presurizado y el monitoreo permanente del recurso hídrico permiten producir más utilizando el agua de manera eficiente y responsable.
El potencial productivo de 25 de Mayo también se fortalece mediante la investigación aplicada desarrollada por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y las políticas impulsadas por el Gobierno de La Pampa, que generan conocimiento adaptado a las condiciones locales y brindan herramientas para mejorar la productividad, la eficiencia y la sustentabilidad.
Con altos rindes, una administración eficiente del agua, infraestructura de calidad y un amplio potencial de crecimiento, 25 de Mayo se consolida como uno de los principales polos de desarrollo agropecuario bajo riego de la provincia de La Pampa y de la Argentina.