
La ganadería argentina continúa mostrando señales de cambios estructurales en sus sistemas productivos. Según el último informe semanal de ROSGAN, elaborado sobre la base de datos oficiales, durante mayo se alcanzó un récord histórico en el peso promedio de faena, mientras que la actividad frigorífica mantuvo una marcada retracción respecto del año pasado y las importaciones de carne bovina desde Brasil registraron un fuerte crecimiento.
De acuerdo con las cifras oficiales, durante mayo se produjeron unas 239.800 toneladas equivalente res con hueso, con una faena cercana al millón de cabezas. Esto permitió alcanzar un peso promedio de carcasa de 239,6 kilos por animal, el valor más alto registrado en los últimos 40 años. El dato consolida una tendencia que ya se venía observando desde comienzos de año. Entre enero y mayo, el peso promedio acumulado se ubicó en 236,2 kilos por res, superando ampliamente los registros de los últimos años.
Como referencia, en igual período de 2022 el promedio rondaba los 230 kilos.Desde ROSGAN explican que este incremento responde principalmente al alargamiento de los ciclos de recría y engorde, una estrategia que los productores comenzaron a profundizar desde la primavera pasada, favorecidos por mejores condiciones forrajeras y por señales de mercado que incentivaron una mayor retención de animales antes de su envío a faena.
A pesar del récord de peso, la actividad de faena continúa mostrando una importante contracción interanual. Durante mayo de 2026 se procesaron aproximadamente 1,001 millones de bovinos, cifra que representa un aumento del 4% respecto de abril, aunque se ubica 11,3% por debajo de los niveles registrados en mayo de 2025. En el acumulado de los primeros cinco meses del año, la faena alcanzó los 4,94 millones de cabezas, frente a los 5,48 millones contabilizados en el mismo período del año anterior, lo que implica una caída interanual del 9,8%.
Dentro de las categorías, los novillos son los que exhiben la mayor retracción, con una disminución acumulada cercana al 20% interanual, reflejando justamente la decisión de extender los ciclos de terminación para lograr animales de mayor peso.Fuerte avance de las importaciones desde Brasil Otro de los datos destacados del informe es el crecimiento de las compras de carne bovina brasileña. Según estadísticas de la Secretaría de Comercio Exterior (Secex) de Brasil, durante mayo ese país exportó hacia Argentina 3.125 toneladas de carne bovina enfriada y congelada, el mayor volumen mensual registrado hasta el momento. Con este resultado, los embarques acumulados entre enero y mayo alcanzaron las 10.337 toneladas, más del doble de las 5.051 toneladas importadas durante el mismo período de 2025.
Además del incremento en volumen, también se observó una mejora en la calidad de los cortes adquiridos. La participación de carne enfriada, de mayor valor comercial, pasó del 4% al 7% del total importado. En términos económicos, las importaciones sumaron USD 44,7 millones durante los primeros cinco meses de 2026, frente a los USD 19,1 millones registrados un año atrás. El precio promedio pagado por la carne brasileña también mostró una suba significativa. Mientras que en 2025 el valor medio se ubicaba en USD 3.775 por tonelada, este año ascendió a USD 4.326 por tonelada, lo que representa un incremento interanual del 15%.
Los datos reflejan un escenario en el que la ganadería argentina combina una menor oferta de animales para faena con una creciente producción de reses más pesadas, mientras el mercado local incrementa las compras externas para complementar el abastecimiento interno.