
La balanza comercial argentina volvió a mostrar en abril la fuerte incidencia del agro y las economías regionales en la generación de divisas. Con un superávit récord de USD 2.711 millones, el país acumuló 29 meses consecutivos con saldo positivo, impulsado por exportaciones que crecieron 33,6% interanual y alcanzaron el valor más alto de la serie histórica, mientras que las importaciones retrocedieron 4%.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), los productos primarios y las manufacturas de origen agropecuario totalizaron USD 4.832 millones, más de la mitad de las ventas externas del mes. El desempeño volvió a posicionar al campo y a toda la cadena agroindustrial como actores centrales del comercio exterior argentino.
El crecimiento exportador no estuvo explicado únicamente por mejores precios internacionales. En los productos primarios, las cantidades embarcadas aumentaron 25%, con los cereales como principales impulsores. En tanto, las manufacturas agropecuarias también registraron mejoras tanto en valores como en volúmenes exportados.
Entre los productos más relevantes se destacó el maíz en grano, que representó el 11,8% del total exportado del país. También sobresalieron la harina y pellets de soja (9,0%), el aceite de soja en bruto (6,5%), el trigo y morcajo (2,7%), la carne bovina congelada deshuesada (2,1%) y el aceite de girasol en bruto (2,0%).
El complejo sojero aportó en abril USD 1.463 millones, con un incremento interanual de 5%. Dentro de ese total, la harina y pellets de soja crecieron 13,3% y alcanzaron USD 803 millones, mientras que el aceite de soja en bruto sumó USD 578 millones, con una leve baja de 1%. Los porotos de soja, en cambio, retrocedieron 67,4%.
En el acumulado de los primeros cuatro meses del año, las exportaciones de los principales productos vinculados a la soja totalizaron USD 4.550 millones. Aunque se observó una caída interanual de 6,7%, la balanza comercial del complejo mantuvo un saldo positivo de USD 3.288 millones.
La demanda internacional de alimentos argentinos continuó mostrando fortaleza. Hacia la Unión Europea, el 45,5% de las exportaciones estuvo compuesto por harina y pellets de soja, semillas de girasol, carne bovina y maníes. Por su parte, China se consolidó como el cuarto destino de las ventas externas argentinas, con compras destacadas de carne bovina congelada, además de carbonato de litio y productos pesqueros.
A nivel regional, la región pampeana volvió a concentrar el mayor volumen exportador, con USD 5.670 millones. Santa Fe lideró en manufacturas de origen agropecuario con USD 1.315 millones, seguida por Córdoba y Buenos Aires. En productos primarios, Buenos Aires encabezó los envíos, seguida nuevamente por Córdoba.
El resultado de abril reflejó que el crecimiento exportador argentino no solo se apoyó en precios favorables, sino también en un mayor volumen de producción y ventas al exterior. En ese escenario, el agro volvió a demostrar su rol estratégico como principal generador de divisas para la economía nacional.