
Las principales entidades ganaderas de Canadá reclamaron al gobierno federal que deje fuera a la carne vacuna de las negociaciones comerciales con el Mercosur, cuya etapa final atraviesa un momento clave.
Los productores sostienen que una mayor apertura a importaciones sudamericanas pondría en riesgo la recuperación del sector ganadero canadiense, golpeado en los últimos años por la sequía, el aumento de costos y problemas comerciales.
La postura fue expresada por la Asociación Canadiense de Ganado Vacuno y la Asociación Nacional de Engordadores de Ganado Vacuno, que advirtieron que permitir el ingreso de más carne del Mercosur afectaría directamente a los productores locales.
“Otorgar acceso permanente y generalizado a la carne de vacuno a los países del Mercosur perjudicaría a nuestra industria en un momento crítico”, afirmó Tyler Fulton, presidente de la CCA. Según indicó, la medida enviaría “un mensaje equivocado” a quienes trabajan para reconstruir el rodeo nacional.
En un comunicado, las entidades remarcaron que “la carne de res canadiense no es moneda de cambio” y reclamaron al gobierno que rechace cualquier acuerdo que contemple concesiones para la carne vacuna del bloque sudamericano. Además, convocaron a respaldar políticamente a los productores canadienses.
Las asociaciones también cuestionaron los estándares sanitarios y ambientales de la carne proveniente del Mercosur. Señalaron preocupaciones relacionadas con antecedentes de fiebre aftosa y presuntas fallas en los controles sanitarios de algunos países del bloque.
“Incluir el acceso a carne de vacuno procedente de regiones con historial de enfermedades y cumplimiento sanitario irregular pone a nuestro ganado y a las economías rurales en un riesgo inaceptable”, sostuvo Brad Deleeuw, presidente de la asociación de feedlots.
Por su parte, Fulton defendió los estándares de producción de Canadá y destacó que la ganadería local aporta beneficios ambientales como captura de carbono, protección de ecosistemas y conservación de hábitats naturales.
El debate se da mientras Canadá y el Mercosur buscan avanzar hacia un acuerdo comercial más amplio, aunque el sector ganadero canadiense insiste en que la carne vacuna quede excluida de cualquier reducción arancelaria.