
El gobierno de la provincia de Río Negro avanza en la gestión de financiamiento ante el Banco Interamericano de Desarrollo con el objetivo de ejecutar un conjunto de obras estratégicas destinadas a ampliar el riego y fortalecer su matriz productiva.
La iniciativa, presentada por el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo en el marco de una misión técnica del organismo internacional, tiene como eje central incrementar la superficie irrigada. Actualmente, la provincia cuenta con unas 140.000 hectáreas bajo riego, con un potencial estimado de expansión hasta las 400.000 hectáreas.
Este crecimiento permitiría escalar significativamente la producción agrícola y ganadera, consolidando el desarrollo agroindustrial en la región.
El plan contempla una serie de obras de infraestructura consideradas clave para mejorar la competitividad del sistema productivo. Entre ellas se destacan la electrificación de los valles de Guardia Mitre y Negro Muerto, la construcción de un canal en Colonia Josefa y la modernización de sistemas de riego existentes.
Estas intervenciones apuntan a reducir costos operativos —especialmente en sistemas que actualmente dependen de combustibles— y a optimizar el uso del agua, un recurso estratégico para la provincia.
Asimismo, se evalúan obras complementarias de protección frente a eventos climáticos, en respuesta a las pérdidas registradas en economías regionales como la fruticultura.
Desde el gobierno provincial subrayan que el riego constituye un factor estructural para el crecimiento, en una provincia donde el río Negro representa el principal recurso hídrico aún subutilizado.
En este sentido, el plan no solo busca incrementar la producción primaria, sino también generar un impacto integral en la cadena de valor, promoviendo empleo, mejoras logísticas y el desarrollo de la industria y los servicios vinculados al sector.