
El precio promedio de la leche cruda que recibe el productor en Argentina registró en febrero de 2026 una leve mejora respecto del mes anterior, aunque continúa mostrando un fuerte retraso frente a la inflación, según los datos del Sistema Integrado de Gestión de la Lechería Argentina (SIGLeA) analizados por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA).
Durante el segundo mes del año, el valor promedio pagado al productor se ubicó en $481,03 por litro, lo que representa un incremento mensual del 0,6% en comparación con enero. Si bien se trata de una suba, el aumento resulta muy limitado frente al contexto inflacionario de la economía argentina. De acuerdo con estimaciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central, la inflación de febrero de 2026 se ubicaría alrededor del 2,7% mensual, lo que implica que, en términos reales, el productor volvió a perder poder de compra.
Cuando se analiza el precio en función de los sólidos útiles, que es una forma más precisa de medir el valor de la leche considerando su contenido de grasa y proteína, el promedio alcanzó los $6.704,77 por kilo de sólido útil (kgSU). En este caso, el valor mostró una caída del 0,7% respecto de enero, reflejando que el leve incremento por litro no se trasladó plenamente al valor de los componentes de mayor calidad de la leche.
A pesar de esta debilidad en el corto plazo, la comparación interanual muestra un crecimiento algo más significativo. En relación con febrero de 2025, el precio promedio por litro aumentó 7,5%, mientras que el valor por kilo de sólidos útiles avanzó 6,6%. Sin embargo, estos incrementos siguen siendo claramente insuficientes si se los compara con la evolución general de los precios de la economía. Durante ese mismo período, la inflación acumulada se ubica aproximadamente en 32% interanual, por lo que en términos reales el precio de la leche al productor continúa deteriorándose.
Este desfasaje entre el precio que recibe el tambero y el aumento general de los costos afecta la rentabilidad del sector. Los establecimientos lecheros enfrentan incrementos en insumos claves como alimentación del ganado, energía, combustibles, servicios, mano de obra y costos financieros. Cuando el precio de la leche crece por debajo de la inflación, el margen económico de los tambos tiende a reducirse, lo que puede generar dificultades para sostener la producción, invertir en mejoras tecnológicas o expandir los rodeos.
El informe también presenta la referencia del precio de la leche medido en moneda internacional. Según el SIGLeA, el valor promedio durante febrero fue de 0,341 dólares por litro, lo que equivale aproximadamente a 4,76 dólares por kilo de sólido útil. Esta medición en dólares permite comparar el precio argentino con el de otros países productores de leche y evaluar la competitividad del sector dentro del mercado internacional.
Los datos que conforman este informe provienen de las liquidaciones que las industrias lácteas declaran mensualmente en el sistema SIGLeA. Esta información es recopilada por la Dirección Nacional de Lechería de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación y luego analizada por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina, lo que permite contar con estadísticas oficiales y transparentes sobre la evolución del precio de la leche en el país.
En síntesis, el mercado lácteo argentino muestra en febrero una leve recuperación nominal del precio de la leche, pero todavía muy por debajo del ritmo inflacionario. Esto significa que, aunque los valores en pesos suben ligeramente, el ingreso real del productor sigue perdiendo capacidad de compra, manteniendo una situación de atraso que preocupa a gran parte del sector lechero.