
En un contexto nacional complejo, Zona Franca cerró un 2025 muy positivo y con la firme decisión de seguir apuntalando el desarrollo productivo regional
En los últimos meses, la situación económica nacional, la caída del consumo interno y la apertura de las importaciones impactaron de manera directa en el sector industrial argentino. La Zona Franca no estuvo ajena a este escenario, aunque logró sostener su nivel de actividad gracias a la sinergia público-privada y a la firme decisión del Gobierno provincial de acompañar al sector productivo.
Actualmente, en la Zona Franca de General Pico —organismo dependiente del Ministerio de la Producción— se encuentran radicadas 25 empresas bajo la figura de Usuario Directo y otras 41 como Usuarios Indirectos. Entre los principales rubros se destacan petróleo y minería, maquinaria vial, ferretería y textil. En total, trabajan 560 personas, lo que representa un incipiente incremento respecto del cierre de 2024.
Frente a la recesión a nivel nacional y la compleja situación financiera, durante 2025 las empresas radicadas y el Gobierno provincial trabajaron de manera coordinada para atenuar las consecuencias del escenario adverso.
“Ha sido un año en el que, por un lado, varias firmas se vieron obligadas a reducir su nivel de actividad, suspender operaciones e incluso despedir personal; mientras que, por otro, se observó un incremento en el volumen de mercaderías importadas almacenadas, particularmente en los rubros petrolero, ferretero y vial. Esto refleja un cambio en la dinámica de uso del predio, con un aumento significativo en la cantidad de operaciones y en los montos totales en dólares, y un mayor peso del almacenamiento frente a la radicación de nuevas industrias”, detalló Germán Luqui, presidente del Comité Ejecutivo de la Zona Franca.
Desde sus inicios, el objetivo principal de la Zona Franca de General Pico (ZFGP) ha sido impulsar el comercio exterior, la logística y la exportación desde La Pampa, ofreciendo a las empresas ventajas fiscales y aduaneras —como la exención de impuestos y tributos— para fomentar la inversión, la producción, la distribución internacional y la generación de empleo en la región. De este modo, funciona como un hub estratégico para el desarrollo económico local y nacional.
Durante 2025, y hasta el 30 de noviembre, se realizaron 934 operaciones por más de 65 millones de dólares. Además, cuatro empresas se encuentran ampliando su infraestructura y otras cuatro analizan la viabilidad de radicarse en la Zona Franca.
Buenas proyecciones
Santiago Acquaroli, gerente de ACA Pentasilo, realizó un balance del desempeño de la planta:
“Nuestro último ciclo productivo, que finalizó en julio de 2025, terminó muy bien; fue prácticamente uno de nuestros planes de producción récord. El actual comenzó más lento, pero con buenas proyecciones. Creemos que vamos a alcanzar un nivel de producción histórico, con precios más reprimidos y una rentabilidad más ajustada, pero en general con un balance satisfactorio”.
ACA Pentasilo es una empresa que cumplirá 10 años en la provincia, dedicada a la elaboración de silo bolsa principalmente para el mercado nacional, y cuenta con una planta de 42 empleados.
Por su parte, Martín D’Amico, gerente fundador de TECRO Ingeniería, sostuvo que “la empresa cierra un año en el que, si bien hicimos un gran esfuerzo y realizamos varias adecuaciones, pudimos cumplir con nuestros objetivos. Fue un año en el que la situación financiera, que ya venía afectándonos a nivel de costos por el estancamiento del dólar, impactó aún más. No obstante, a nivel comercial seguimos creciendo y sumando nuevos mercados”.
Actualmente, TECRO cuenta con 60 empleados dedicados a la industria del software. Su principal mercado es Estados Unidos y proyecta una apertura comercial en Latinoamérica durante 2026.
Un año de grandes desafíos para el sector industrial radicado en la Zona Franca, marcado por el esfuerzo de las empresas y la permanente presencia del Estado provincial, que permitió atenuar las consecuencias de la crisis.