
El sector de los contratistas rurales atraviesa un momento de renovadas expectativas, impulsado por un escenario productivo favorable y por señales incipientes de mejora en las condiciones macroeconómicas.
Si bien persisten desafíos estructurales vinculados a la rentabilidad y al acceso al crédito, tanto los referentes del sector como los fabricantes de maquinaria agrícola coinciden en que 2026 podría marcar un punto de inflexión en la incorporación de nueva tecnología y en la renovación del parque de máquinas.
En este contexto, la Cumbre de Contratistas edición Piersanti aparece como un ámbito estratégico de reflexión y proyección. El encuentro se realizará por primera vez en el marco de Expoagro 2026 edición YPF Agro, que celebrará su 20° aniversario del 10 al 13 de marzo en el predio ferial y autódromo de San Nicolás. La incorporación de este espacio específico para el análisis del sector contratista consolida el reconocimiento de su rol central dentro del entramado agroindustrial argentino.
Un sector clave para la producción nacional
El universo de los contratistas rurales está conformado por entre 15.000 y 18.000 empresas en todo el país, que generan empleo directo para aproximadamente 72.000 personas. Su relevancia productiva es indiscutible: son responsables de alrededor del 80% de las labores agrícolas a nivel nacional, desde la siembra y la pulverización hasta la cosecha.
Tras la finalización de una cosecha récord de trigo y con perspectivas muy alentadoras para la campaña gruesa 2025/26, los contratistas se encuentran ante la posibilidad de mejorar su ecuación económica. Este escenario abre la puerta a la actualización del parque de maquinaria, una necesidad largamente postergada por la inestabilidad macroeconómica, las altas tasas de interés y las restricciones crediticias de los últimos años.
Optimismo condicionado
Desde la Federación Argentina de Contratistas de Máquinas Agrícolas (FACMA), su presidente Luis “Fredy” Simone definió al contratista argentino como un “optimista de primera línea”, subrayando su vocación permanente por invertir, innovar y mejorar la eficiencia operativa. Según Simone, el productor de servicios agrícolas siempre está evaluando cómo modernizar su equipamiento y adoptar nuevas tecnologías que le permitan ser más competitivo.
No obstante, el dirigente advirtió que este impulso inversor sigue condicionado por dificultades concretas. “Necesitamos muchas más máquinas y tecnología, pero eso va de la mano de las facilidades que nos den para invertir”, señaló, haciendo referencia a la necesidad de mejores líneas de financiamiento, plazos acordes al ciclo productivo y una rentabilidad más previsible.
La mirada de la industria
Del lado de los fabricantes, el clima también es de moderado optimismo. Históricamente, cada mejora en las condiciones macroeconómicas se ha traducido en un repunte de la demanda de maquinaria agrícola. Así lo expresó Valeria Piersanti, gerente de ventas de la empresa Piersanti, especializada en la fabricación de cabezales Draper y sponsor de la Cumbre de Contratistas.
“Cuando las condiciones acompañan, tanto productores como contratistas responden rápidamente, invirtiendo en innovación y en la renovación de su parque de máquinas para ganar eficiencia”, explicó. En su análisis, el buen desempeño de la campaña fina, las proyecciones positivas para la gruesa y algunas señales de alivio financiero empiezan a configurar un escenario más favorable para la inversión.
Piersanti destacó además que los contratistas de cosecha son el núcleo central de su mercado. “Son nuestros principales clientes y aliados estratégicos para crecer y aprender”, afirmó, remarcando la importancia del vínculo entre industria y prestadores de servicios.
Un parque de maquinaria con atraso relativo
Más allá del optimismo, desde FACMA advierten que el parque de maquinaria agrícola argentino presenta un atraso significativo en comparación con otros países productores. Muchas cosechadoras y equipos clave superan ampliamente los años de uso recomendados, lo que impacta tanto en la eficiencia como en los costos operativos.
En este sentido, desde la industria se plantea que no siempre es necesario reemplazar equipos completos para lograr mejoras sustanciales. La incorporación de cabezales Draper, por ejemplo, permite optimizar la cosecha, reducir pérdidas y mejorar el rendimiento con una inversión relativamente menor, extendiendo la vida útil de las máquinas existentes.
La Cumbre y su agenda estratégica
La Cumbre de Contratistas edición Piersanti, organizada por FACMA y Expoagro, abordará temas centrales para el presente y el futuro del sector. Entre los ejes destacados se encuentran:
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Tecnología aplicada a la maquinaria agrícola, a cargo del ingeniero Hernán Ferrari.
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Meteorología y toma de decisiones, con la participación de Leonardo De Benedectis.
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Planificación financiera e impositiva, junto al economista Salvador Di Stefano.
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Acceso al crédito como ventaja competitiva, con el especialista Pablo Pereyra.
El encuentro se realizará el jueves 12 de marzo a las 11 horas, en el auditorio de Agronegocios del predio ferial y autódromo de San Nicolás. La participación será gratuita, con inscripción previa y cupos limitados.
En síntesis, el sector de los contratistas rurales se encuentra ante una oportunidad relevante. Si las condiciones macroeconómicas se consolidan y el financiamiento acompaña, la combinación de buenas cosechas, mayor rentabilidad y adopción tecnológica podría transformar a los contratistas en uno de los principales motores de la reactivación del mercado de maquinaria agrícola en la Argentina durante 2026.