
La campaña agrícola 2024/25 continúa mostrando un ritmo sostenido de avance tanto en soja como en maíz, con indicadores mayoritariamente positivos en cuanto a implantación, estado de los cultivos y disponibilidad hídrica en gran parte del país.
En el caso de la soja, ya se cubrió el 67,3 % de la superficie proyectada a nivel nacional, estimada en 17,6 millones de hectáreas. Este progreso refleja una aceleración de las labores en las últimas semanas, especialmente en el norte del área agrícola, donde las precipitaciones recientes permitieron recomponer la humedad superficial de los suelos y reactivar la siembra. Según el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en esa región ya se logró implantar el 11 % de la intención de siembra, un dato relevante si se considera que venía mostrando demoras por falta de lluvias.
A escala nacional, el estado del cultivo es ampliamente favorable. El 92,5 % del área implantada presenta una condición hídrica clasificada como Adecuada u Óptima, mientras que el 93 % de los lotes se encuentra en condición Normal a Buena. Estos valores reflejan un escenario muy distinto al de campañas anteriores marcadas por la sequía y aportan expectativas positivas de cara al desarrollo del cultivo.
La soja de primera se encuentra transitando su tramo final de siembra en las regiones centro y sur del área agrícola, donde las tareas están prácticamente concluidas. Desde el punto de vista fenológico, el 63 % del área sembrada se ubica en la etapa de diferenciación de nudos (V), mientras que un 6,2 % ya inició la floración (R1), principalmente en los planteos más tempranos. Este avance fenológico temprano resulta clave para definir el potencial de rinde, siempre y cuando las condiciones climáticas se mantengan favorables en las próximas semanas.
Por su parte, la soja de segunda alcanza un avance del 40,6 % de la intención de siembra, con el mayor progreso concentrado en el Núcleo Norte. Allí, la cosecha de trigo y otros cultivos invernales permitió liberar lotes y avanzar con las implantaciones, aprovechando la buena humedad disponible. No obstante, en algunas zonas aún persisten retrasos puntuales, asociados a demoras en la recolección o a excesos hídricos localizados.
En paralelo, la campaña de maíz con destino a grano comercial también muestra un desarrollo firme. La siembra nacional alcanza el 69,5 % del total previsto, con un fuerte impulso de los planteos tardíos. El buen ritmo de las labores se extiende desde el centro del área agrícola hacia el sur de la provincia de Buenos Aires, incluyendo los núcleos productivos y el sudeste bonaerense, donde las condiciones climáticas acompañaron el avance de las sembradoras.
Sobre una superficie implantada que ya suma 7,8 millones de hectáreas, el 88 % del maíz mantiene una condición entre Buena y Excelente. Este buen estado general se explica, en gran medida, por la adecuada humedad en los perfiles del suelo, que favoreció una correcta emergencia y un desarrollo inicial uniforme de los lotes.
Un dato clave destacado por el informe es que el 21,8 % del maíz temprano se encuentra actualmente atravesando su período crítico (estadios VT–R1), una etapa determinante para la definición del rendimiento. En este contexto, el 93 % de esos lotes presenta una condición hídrica Adecuada u Óptima, lo que refuerza las perspectivas de obtener buenos rindes si no se registran eventos climáticos adversos en el corto plazo.
En síntesis, tanto la soja como el maíz avanzan con niveles de implantación cercanos al 70 % y con estados sanitarios e hídricos muy favorables. Si bien aún resta un tramo importante de la campaña por recorrer y el clima seguirá siendo un factor determinante, el panorama actual permite proyectar una campaña con mejores expectativas productivas en comparación con ciclos recientes, especialmente en aquellas regiones donde las lluvias lograron recomponer los perfiles de humedad y sostener el desarrollo de los cultivos.