
A nivel nacional ya se implantó más de la mitad del área prevista. Comienzan las tareas en el Norte con buenas condiciones hídricas.
La siembra argentina de sorgo granífero avanza con un ritmo sostenido en el inicio de la campaña 2025/26 y consolida un escenario inicial alentador para el cultivo. De acuerdo con el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), el progreso de implantación alcanza el 55,2 % de las 900.000 hectáreas proyectadas a nivel nacional, lo que confirma un desarrollo acorde a lo esperado para esta etapa del ciclo.
Durante las últimas dos semanas, las labores se concentraron principalmente en el centro del área agrícola, donde se observaron avances relevantes impulsados por condiciones climáticas favorables. En provincias como Córdoba y en el Centro-Norte de Santa Fe, así como en las regiones Núcleo Norte y Núcleo Sur, la siembra se encuentra muy próxima a su finalización. En estos sectores, la adecuada recarga de humedad en el perfil del suelo y la estabilidad de las condiciones atmosféricas permitieron un buen ritmo de trabajo y una correcta implantación del cultivo.
Los técnicos de la BCBA destacaron que la disponibilidad hídrica ha sido clave para sostener el avance, ya que los perfiles presentan niveles adecuados que favorecen la emergencia y el establecimiento temprano del sorgo. Esto resulta especialmente importante en un cultivo que suele ser elegido por su rusticidad y tolerancia a condiciones de estrés, pero que responde de manera positiva cuando arranca su ciclo con buena humedad.
En tanto, en el norte del área agrícola nacional —que incluye zonas del NOA y NEA— las siembras comienzan a desarrollarse de manera incipiente. Si bien el avance aún es limitado, las tareas se ven favorecidas por una condición hídrica superficial adecuada, que permite el ingreso de las sembradoras a los lotes. En estas regiones, el sorgo suele ganar protagonismo en fechas más tardías, por lo que se espera una mayor intensificación de las labores en las próximas semanas, siempre que las condiciones climáticas acompañen.
Por otro lado, los lotes implantados en fechas tempranas transitan actualmente las primeras etapas vegetativas con buenas condiciones generales. Según el relevamiento, no se han reportado inconvenientes significativos vinculados a plagas, enfermedades o estrés hídrico, lo que permite sostener expectativas positivas respecto al desarrollo inicial del cultivo. La emergencia uniforme y el buen estado de las plantas refuerzan el optimismo de los productores en cuanto al potencial productivo de la campaña.
En este contexto, el sorgo granífero se perfila nuevamente como una alternativa estratégica dentro de los esquemas productivos, especialmente en regiones con mayor variabilidad climática. Su avance sostenido en esta primera parte de la campaña 2025/26 marca un comienzo firme y deja abiertas buenas perspectivas de cara al resto del ciclo agrícola.