
El pistacho ha experimentado un auge en su producción en Argentina, especialmente en las provincias de San Juan, Mendoza, San Luis y La Pampa, que constituyen la franja agroclimáticamente apta para este cultivo.
Gracias al trabajo de un equipo del INTA que recopiló una década de datos meteorológicos y fenológicos, se ha desarrollado un mapa que guía a los productores sobre las mejores zonas para la floración y fructificación del pistacho, en particular la variedad Kerman, que predomina en el país.
San Juan lidera la producción, con el 87 % de la superficie cultivada, mientras que en La Pampa también ha habido un notable crecimiento. Algunos proyectos destacados en esta provincia incluyen Pampapist SRL, Caja Forense de La Pampa y Erick Sabaidini, que están impulsando la expansión del cultivo.
A pesar de la tolerancia del pistacho a la aridez, la disponibilidad de agua sigue siendo clave para garantizar altos rendimientos. El mapa desarrollado por los especialistas del INTA tiene como base datos sobre acumulación de frío, grados hora de desarrollo, grados días de desarrollo y el riesgo de heladas tardías, lo que permite a los productores tomar decisiones informadas para optimizar sus inversiones y mejorar la rentabilidad del cultivo.
Este mapa proporciona un recurso esencial para la toma de decisiones en un contexto donde la producción de pistacho sigue creciendo, con una inversión privada considerable en nuevos proyectos.