
Ricardo Juan, propietario de la bodega Quietud, destacó el notable aumento en las ventas de los vinos pampeanos, especialmente los de la provincia de La Pampa.
Según Juan, la región ha experimentado un crecimiento importante en la demanda de sus vinos, un fenómeno que resalta la creciente calidad y reconocimiento de los productos vitivinícolas pampeanos.
En una entrevista, comentó sobre los esfuerzos realizados para mejorar la producción y consolidar la bodega Quietud como un referente en el sector. Este aumento en las ventas no solo beneficia a su bodega, sino que también impacta positivamente en toda la viticultura regional.
Ventas y consumo en 2024: A pesar de las dificultades económicas y políticas, las ventas de vino fueron positivas, especialmente en la última parte del año, impulsadas por las festividades. Hubo una demanda creciente, incluso por regalos empresariales, y se observó un aumento en las ventas en comparación con el año anterior.
Desafíos económicos: A pesar del buen desempeño en ventas, los productores enfrentan aumentos en los costos de producción debido a tarifas más altas, como electricidad y gas. Estos costos impactan especialmente en la época de cosecha y producción.
Competencia con Mendoza y San Juan: Los productores de La Pampa están logrando abrirse camino en el mercado nacional, pero enfrentan la competencia de regiones con una industria vinícola mucho más desarrollada y con una producción más grande. Esto limita su capacidad para competir en precios, pero están comenzando a ganar terreno poco a poco.
Cosecha 2024: La cosecha de 2024 fue excelente en cuanto a la calidad de la uva, especialmente en la zona de Casa de Piedra, que abastece a muchos productores en la región.
Perspectivas para 2025: Para que el 2025 sea un gran año, se necesita un mayor trabajo en conjunto, tanto por parte de los productores como del Estado. Aunque hay un gran entusiasmo y buenos resultados, el apoyo y la conexión con políticas públicas podrían ayudar a hacer crecer aún más la industria vitivinícola de La Pampa.
Es un panorama mixto, con avances y desafíos, pero también una oportunidad significativa para seguir desarrollando el sector vitivinícola en la provincia.