
Estados Unidos se encuentra en un proceso de gran
crecimiento en la producción de biocombustibles, para cumplimentar los mandatos
de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA).
En este marco, se destaca el gran impulso en la producción
de Aceite Vegetal Hidrotratado (HVO, por sus siglas en inglés) que es un diésel
renovable.
En un trabajo publicado por el área de Estudios Economicos
de la BCR, se indicó que las refinerías petroleras realizan importantes
adaptaciones para convertirlas en plantas de elaboración de HVO con aceite de
soja y nuevas plantas que se están proyectando para los próximos años.
Según la EIA de Estados Unidos, se prevé un gran crecimiento
de la producción de HVO para los próximos años que superará rápidamente la
producción de biodiesel tradicional.
Para este último caso, se plantea un escenario de merma productiva,
aunque también se tiene otra proyección donde la producción podría mantenerse
entre estable y al alza.
En cuanto al avance del año 2023, entre enero y agosto se
utilizaron 9,33 Mt de aceites para la producción de biodiesel/HVO en Estados
Unidos, un aumento de 2,3 Mt o 32% respecto a igual período del año pasado.
Según Oil World, Estados Unidos tendrá una producción de 13
Mt de biodiesel/HVO en 2023, 3 Mt por encima de 2022. Respecto a 2019, es un
incremento en la producción de casi 50% y tal como se mostró en el gráfico
anterior, es una tendencia que continuará los próximos años.
Ahora bien, al analizar los insumos utilizados para la
producción de biodiesel – incluyendo HVO – entre enero y agosto de 2023, el
aceite de soja es el principal producto utilizado con una participación del 41%
en lo que va de 2023 y estable respecto al 44% de 2022 para igual período.
En términos relativos, el producto que más creció como
insumo para la producción de biodiesel es el aceite de colza pasando de 0,38 Mt
en 2022 hasta 1 Mt en 2023. Su participación relativa como insumo para la
industria de biocombustibles que se duplicó pasando del 5% en 2022 hasta 11% en
2023 para los meses bajo análisis.
Al mismo tiempo, sigue creciendo la utilización del aceite
usado para la producción de biodiesel/HVO, siendo el segundo insumo más
utilizado con 2,16 Mt entre enero y agosto de 2023, un incremento interanual de
30%.
En la campaña 2022/23 creció de forma exponencial las
importaciones de aceite de palma y colza, con expectativas de continuidad en el
crecimiento de las compras en la nueva campaña 2023/24.
Entre los principales aceites, el derivado de la colza es el
que acapara mayor volumen de importaciones con 2,84 Mt en 2022/23 y una
proyección de 3 Mt para el año comercial 2023/24 que comenzó en octubre.
El incremento esperado en las importaciones de aceite de
colza de Estados Unidos alcanzarían el 50% respecto a la campaña 2020/21.
Para el caso del aceite de palma, se proyectan importaciones
por 1,9 Mt en la campaña 2023/24, un aumento del 20% respecto al ciclo
Cuál es el impacto en precios de la mayor demanda de aceite
en Estados Unidos?
Estados Unidos abastece su industria de biodiesel
principalmente con su producción local de aceite de soja sumado la oferta local
de otros derivados y las importaciones de aceites.
Desde mayo de 2022, los precios FOB del aceite de soja en
Estados Unidos se desacoplaron de Argentina y Brasil, dos jugadores clave en el
mercado exportador de este producto.
Previo al inicio de la campaña 2023/24 de soja en Estados
Unidos en septiembre de 2023, los precios FOB del aceite se dispararon debido a
los escasos stocks de soja en Estados Unidos para procesar en conjunción con
una alta demanda doméstica que llevó los stocks de aceite a niveles muy bajos.
Al 2 de noviembre, Estados Unidos tiene compromisos de
exportación 2023/24 por solo 25.000 toneladas de aceite de soja, mientras que
el promedio de los últimos 5 años para esta época alcanza 195.000 toneladas.
Para la campaña 2023/24, el USDA proyecta exportaciones por
160.000 toneladas, el tonelaje más bajo desde 1964/65.
Con respecto al mercado argentino, la fuerte caída en las
exportaciones de aceite de soja de Estados Unidos consolida las posibilidades
comerciales de Argentina a nivel mundial.
Al mismo tiempo, que dicho país incremente las importaciones
de otros aceites para abastecer su industria de biocombustibles también es un
factor positivo para nuestro mercado exportador.
La razón es que esto morigera parcialmente la necesidad de
aumentar más rápidamente el crush de soja estadounidense – que tiene bajo
contenido de aceite y alto porcentaje de harina – lo cual generaría una gran
oferta de harina con posibilidad de presionar el mercado externo y la competencia
con el principal producto que exporta Argentina actualmente