
La agroindustria, la energía, la minería y la economía del conocimiento aparecen como los principales motores del crecimiento proyectado. Según un informe privado, el país podría recuperar niveles de participación en el comercio mundial que no registra desde la década de 1970.
Las exportaciones argentinas podrían alcanzar los US$ 180.000 millones en 2035, de acuerdo con una proyección elaborada por Marcelo Elizondo, presidente del Capítulo Argentino de la Cámara de Comercio Internacional (ICC) y director de DNI Consultores. El análisis se basa en datos del INDEC, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio (OMC).
El informe estima que las ventas externas llegarían a los US$ 179.945 millones al final del período, impulsadas principalmente por el desarrollo de cuatro sectores estratégicos: la agroindustria, la energía, la minería y la economía del conocimiento.
De concretarse este escenario, la Argentina elevaría su participación en el comercio mundial de bienes al 0,55% en 2035. Se trataría del nivel más alto en aproximadamente medio siglo, luego de que el país registrara en 2023 una participación de apenas el 0,29%.
Cuatro sectores clave para impulsar las exportaciones
La proyección contempla un crecimiento progresivo de las ventas al exterior, que pasarían de unos US$ 105.150 millones estimados para 2026 a casi US$ 180.000 millones en 2035.
En una primera etapa, la agroindustria tendría un papel central, a partir de la recuperación de los volúmenes exportables de granos y sus derivados. Para 2026, el análisis prevé un crecimiento del 19,1% en este segmento.
A partir de 2027, la energía ganaría protagonismo con la expansión de la producción de hidrocarburos y la incorporación de infraestructura para transportar petróleo y gas. Entre los proyectos destacados se encuentra el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, cuya puesta en marcha está prevista para comienzos de ese año. Según el informe, este sector podría aportar un incremento del 8,5% a las exportaciones durante 2027.
La minería sería otro de los motores del crecimiento entre 2028 y 2030. La incorporación de nuevas tecnologías para la extracción de litio y el avance de proyectos de cobre, favorecidos por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), contribuirían a ampliar la oferta exportable. Para 2030, las ventas externas alcanzarían, según la estimación, los US$ 142.900 millones.
Finalmente, entre 2031 y 2035, la economía del conocimiento consolidaría la expansión mediante la exportación de servicios profesionales y actividades de alto valor agregado. Este sector ya mostró un desempeño destacado: entre junio de 2025 y junio de 2026 registró exportaciones por US$ 10.493 millones, con un crecimiento interanual del 10,2%.
El desafío de recuperar terreno en el comercio internacional
El estudio también advierte sobre la pérdida de participación de la Argentina en los mercados internacionales durante las últimas décadas.
Mientras que en 1960 el país concentraba el 0,81% de las exportaciones mundiales, entre 2000 y 2025 sus ventas externas crecieron 2,78 veces. El desempeño quedó por debajo del promedio latinoamericano, donde las exportaciones se multiplicaron 5,92 veces durante el mismo período.
En comparación, Brasil registró un crecimiento de 6,28 veces; Chile, de 5,50; Perú, de 9,25; y Costa Rica, de 5,60.
El informe atribuye parte de este rezago a factores estructurales, entre ellos las restricciones cambiarias, la presión tributaria sobre el sector agropecuario, las deficiencias de infraestructura y la falta de acuerdos comerciales estratégicos.
Otro indicador que refleja el desafío es la relación entre exportaciones y Producto Bruto Interno (PBI). Para el período 2025-2026, esta proporción se ubicó en el 15,6%, por debajo de los niveles registrados en economías regionales como Panamá, México y Chile.
Una oportunidad para el crecimiento económico
La recuperación de las exportaciones comenzó a reflejarse en los últimos años. Según el análisis, la participación argentina en el comercio mundial pasó del 0,29% en 2023 al 0,34% en 2024 y al 0,37% en 2025. Para el cierre de 2026, se proyecta que alcance el 0,39%.
La normalización de la producción agroindustrial tras la sequía de 2023 y el inicio de los envíos regulares de hidrocarburos desde Vaca Muerta aparecen entre los factores que explican esta evolución.
Aunque alcanzar los US$ 180.000 millones en exportaciones constituye una proyección y no un resultado asegurado, el escenario plantea una oportunidad para ampliar la generación de divisas, fortalecer la actividad productiva y mejorar la inserción internacional de la Argentina.
El cumplimiento de esa meta dependerá, entre otros factores, de la concreción de inversiones, el desarrollo de infraestructura, la competitividad de los sectores productivos y la capacidad del país para consolidar nuevos mercados internacionales.