
El mercado de hacienda de invernada inició octubre con una tendencia descendente en varias categorías. Las terneras de 150 a 170 kilos registraron el mayor ajuste, mientras que algunos lotes de terneros más pesados mostraron un comportamiento diferente.
El mercado de invernada comenzó octubre con bajas en buena parte de las categorías, en un escenario que vuelve a poner el foco de los productores ganaderos sobre los valores de reposición y la relación entre el precio del ternero y el novillo.
De acuerdo con los datos publicados por Revista Chacra, las terneras de 150 a 170 kilos fueron las que registraron el mayor retroceso, con una caída del 13,7%, hasta ubicarse en un promedio de $5.139 por kilo.
Entre los terneros, los ejemplares de 130 a 160 kilos registraron una baja del 5%, con un valor promedio de $6.496 por kilo. En tanto, los terneros de 160 a 180 kilos retrocedieron 2,9%, hasta $6.418, mientras que los de 180 a 200 kilos también bajaron 2,9%, alcanzando $6.172 por kilo.
La tendencia no fue uniforme en todas las categorías. Los terneros de 200 a 230 kilos marcaron una suba del 2,2%, con un promedio de $6.334 por kilo.
En el caso de las vaquillonas de 250 a 290 kilos, el mercado mostró una disminución del 4,3%, con un valor promedio de $5.156 por kilo.
Una relación que sigue bajo análisis
Otro de los indicadores relevantes para la actividad es la relación entre el valor del ternero y el novillo. Al comienzo de octubre, la relación se ubicó en 1,54, es decir, se necesitaban 1,54 kilos de novillo para adquirir un kilo de ternero.
Este indicador resulta especialmente importante para los productores que deben tomar decisiones sobre la reposición de hacienda y los costos de los sistemas de recría y terminación.
Mientras tanto, en el mercado de Cañuelas se observó un comportamiento diferente en algunas categorías de hacienda terminada. Los novillitos de 300 a 390 kilos registraron una recuperación del 2,6%, con un promedio de $4.801 por kilo.
A este escenario se suma el valor del alimento. El maíz se ubicó en torno a los $287.900 por tonelada, otro de los números que los productores siguen de cerca al momento de evaluar los márgenes de la actividad.
Para la ganadería de la región de Nueve de Julio, donde la cría, la recría y la invernada forman parte de la dinámica productiva, la evolución de estos valores será determinante durante las próximas semanas. La relación entre el precio de la reposición, el costo de alimentación y el valor de la hacienda terminada continuará siendo uno de los principales factores a considerar en las decisiones de compra y venta.