
El programa de Manejo de Bosques con Ganadería Integrada alcanza a establecimientos de 12 provincias. Los productores reciben asistencia técnica e inversiones para ordenar los campos, mejorar el manejo del rodeo y aprovechar de manera sustentable los recursos del monte.
El INTA, junto con la FAO, puso en marcha la asistencia técnica para la formulación e implementación de 40 Planes de Manejo de Bosques con Ganadería Integrada (MBGI), una herramienta que busca mejorar la producción ganadera en campos con monte nativo sin recurrir al desmonte.
La propuesta tiene un objetivo concreto para los productores: hacer más eficiente la ganadería, ordenar el uso del campo y aumentar el potencial productivo de los rodeos, aprovechando los recursos disponibles en cada establecimiento.
El programa contempla una inversión de US$ 4,4 millones destinada tanto al desarrollo de los planes como a inversiones dentro de los establecimientos. La iniciativa forma parte del Proyecto Pagos por Resultados de REDD+ de Argentina, financiado por el Fondo Verde del Clima.
Más información para manejar el rodeo
Uno de los puntos centrales del trabajo es determinar cuántos animales puede sostener cada campo de manera sustentable. Para ello, los técnicos realizan inventarios del monte, relevamientos de los establecimientos, estudios de disponibilidad de forraje y cálculos de capacidad de carga animal.
Con esa información se busca evitar tanto el sobrepastoreo como el subaprovechamiento de los recursos, y establecer pautas de manejo que permitan mejorar la utilización del campo.
Los planes también contemplan el diseño de potreros, aguadas y picadas cortafuego, además de estrategias para mejorar la distribución del ganado y facilitar las tareas habituales de manejo.
Otro componente importante es la incorporación de especies forrajeras adaptadas a condiciones de sombra, junto con equipamiento y tecnologías para controlar la disponibilidad de agua y el estado de la vegetación.
De esta manera, el monte deja de ser visto únicamente como una superficie que limita la producción y pasa a formar parte de un sistema ganadero planificado, donde los árboles, los pastizales, el agua y los animales se manejan en conjunto.
Presencia en 12 provincias
El programa alcanza establecimientos ganaderos de Santiago del Estero, La Rioja, Córdoba, Jujuy, Salta, Tucumán, Santa Fe, Buenos Aires, Neuquén, Río Negro, Chubut y Corrientes.
Además, profesionales del INTA participan del acompañamiento técnico de otros cuatro establecimientos que desarrollan experiencias de MBGI en San Luis.
La diversidad de regiones obliga a adaptar las estrategias de manejo a cada ambiente, desde el monte chaqueño y el Espinal hasta los bosques patagónicos y los montes de caldén.
Carne, monte y mercados
El modelo busca que la producción ganadera pueda crecer sin perder el recurso natural sobre el que se sostiene. Para los productores, esto implica contar con mayor información para tomar decisiones sobre carga animal, manejo del forraje, infraestructura y utilización del campo.
Al mismo tiempo, la metodología adquiere importancia comercial. Los principales mercados internacionales están aumentando las exigencias de trazabilidad y sustentabilidad sobre los alimentos que importan.
En ese escenario, demostrar que la carne fue producida sin desmontar bosques nativos puede convertirse en una ventaja para la ganadería argentina, especialmente en los mercados de mayor exigencia.
El desafío del MBGI es, en definitiva, llevar una lógica ganadera al monte: producir más y mejor carne, ordenar el manejo del rodeo y conservar la capacidad productiva del campo a largo plazo.