Escúchanos en vivo ▶️ Radio Cadenanet

El INTA pide anticiparse al exceso de agua: reservas forrajeras, la clave para la cría bovina


Ante el riesgo de una primavera y un inicio de verano con abundantes lluvias por la posible presencia de El Niño, técnicos del INTA El Colorado recomendaron planificar con anticipación la producción de forraje. El sorgo aparece como una alternativa estratégica para sostener los rodeos cuando los excesos hídricos reduzcan la superficie disponible para pastoreo.

Los pronósticos climáticos para la campaña 2026/27 anticipan una alta probabilidad de ocurrencia del fenómeno El Niño, con un escenario de mayores precipitaciones durante la primavera y los primeros meses del verano. Frente a esta posibilidad, desde la Agencia de Extensión Rural El Colorado del INTA remarcaron la importancia de anticiparse al período crítico y generar reservas forrajeras.

La estrategia busca contar con alimento producido previamente para garantizar la alimentación del rodeo cuando el exceso de agua provoque anegamientos, inundaciones o dificultades para acceder a los potreros.

En los sistemas de cría bovina del este de Formosa, un escenario de excesos hídricos puede reducir considerablemente la superficie efectiva de pastoreo y complicar el manejo de los animales. Por eso, disponer de una reserva estratégica puede convertirse en una herramienta decisiva para reducir el impacto productivo.

Sorgos de alta producción

Entre las alternativas planteadas por los técnicos, el sorgo de alta producción ocupa un lugar destacado por su adaptación a las condiciones del este formoseño. Se trata de un cultivo capaz de generar importantes volúmenes de biomasa, rebrotar y permitir varios aprovechamientos durante el verano.

La propuesta contempla especialmente el empleo de sorgos azucarados de nervadura marrón (BMR) y materiales fotosensitivos, que pueden alcanzar una elevada producción de materia seca y ser aprovechados durante distintos ciclos.

Además, su capacidad de macollaje y tolerancia al pisoteo favorecen su utilización bajo esquemas de pastoreo rotativo intensivo, permitiendo sostener una oferta de forraje relativamente estable.

El objetivo es que esta producción contribuya a mantener la condición corporal de las vacas de cría durante aquellos períodos en los que el exceso de agua limite el acceso a los potreros habituales.

Planificar antes de que llegue el problema

Uno de los principales conceptos de la recomendación del INTA es que la reserva debe producirse antes de que las condiciones climáticas se vuelvan restrictivas.

En ese sentido, el sorgo no debe ser considerado solamente como un cultivo forrajero, sino como una herramienta de planificación que permite disminuir la dependencia de los potreros durante los episodios de anegamiento y reducir la necesidad de tomar decisiones de emergencia.

Para cada establecimiento será fundamental calcular con anticipación la superficie de sorgo necesaria, teniendo en cuenta el tamaño del rodeo, la cantidad de animales y el tiempo durante el cual se pretende cubrir la eventual disminución de la oferta de pastoreo.

La recomendación apunta, en definitiva, a incorporar la planificación forrajera dentro de la estrategia general de manejo de los sistemas de cría.

Frente a una primavera con posibles excesos hídricos, producir alimento antes del período crítico puede marcar la diferencia entre atravesar un evento climático con el rodeo bien abastecido o enfrentar el problema cuando la superficie útil de pastoreo ya se encuentre comprometida.

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente