
La unidad de biotecnología de Grupo Arcas participó por primera vez del Congreso Aapresid y presentó REDUS, un programa que busca sumar medición, evidencia y trazabilidad a las prácticas que los productores ya realizan en sus lotes.
Betta Biotecnología, la empresa de Grupo Arcas especializada en bioestimulación y nutrición vegetal, debutó en el 34° Congreso Aapresid 2026 con una propuesta que apunta a correr a la biotecnología del lugar de “insumo” y llevarla hacia una discusión más amplia: cómo transformar mejores prácticas agronómicas en información que también tenga valor económico.
“Es la primera vez que Betta está en Aapresid y venimos a proponer volver a hacer agronomía, agregando valor”, señaló Bernardita Fracalossi, representante de la compañía.
El planteo parte de una premisa sencilla, aunque cada vez más relevante para el negocio agrícola: producir bien ya no necesariamente alcanza; también hay que poder demostrar cómo se produjo.
Volver a hacer agronomía, pero con más información
Desde Betta sostienen que el desafío del sector no pasa necesariamente por incorporar más productos, sino por mejorar la eficiencia de las decisiones que ya se toman en el lote.
“El desafío hoy no es hacer más, sino hacer mejor”, resumen desde la empresa.
En esa lógica, la propuesta busca integrar bioestimulación y nutrición vegetal con manejo, asesoramiento técnico y conocimiento específico de cada ambiente. La biotecnología aparece así como una herramienta para complementar lo que el productor ya hace, y no como un reemplazo de las prácticas agronómicas tradicionales.
REDUS: cuando la trazabilidad busca transformarse en negocio
El programa REDUS parte de otro problema concreto: muchos productores ya implementan prácticas que reducen impactos ambientales o mejoran la eficiencia productiva, pero esa forma de producir no siempre queda registrada ni puede ser demostrada ante el mercado.
“Hoy con producir bien no alcanza. Tenés que poder mostrarlo”, sostiene la compañía.
REDUS propone acompañar ese proceso mediante medición, generación de información y trazabilidad, con el objetivo de que el manejo realizado en cada lote pueda convertirse en evidencia y, eventualmente, en una ventaja frente a compradores que demandan cada vez más información sobre el origen y las condiciones de producción.
El programa se estructura sobre tres ejes.
En el plano productivo y económico, apunta al uso de productos biológicos buscando aportar rendimiento y rentabilidad, además de generar un mayor valor percibido y facilitar el acceso a bonificaciones.
En materia ambiental, incorpora indicadores vinculados con residuos, EIQ, utilización de agua y huella de carbono.
Y en trazabilidad, propone registrar y verificar la información de cada lote, mediante una herramienta desarrollada junto con UCrop.it y con almacenamiento de los datos mediante tecnología blockchain.
Una señal de mercado
El desembarco de Betta en Aapresid no es solamente una presentación de producto. Para Grupo Arcas representa también la decisión de ocupar un espacio propio dentro de una discusión que atraviesa al agro argentino: cómo producir con mayor eficiencia, medir el impacto y capturar parte de ese valor en el mercado.
Durante el Congreso Aapresid 2026, realizado los días 4, 5 y 6 de agosto, directivos, gerentes y fundadores de Grupo Arcas recibieron a productores, distribuidores y medios de comunicación.
En paralelo, Sigma Agro, otra de las unidades del grupo, presentó Protioflox, un nuevo fungicida.
El mensaje general del grupo apunta así a una misma dirección: menos lógica de “sumar productos” y más énfasis en integrar tecnología, agronomía, datos y rentabilidad en una misma estrategia productiva.