
Los embarques alcanzaron en julio el mayor volumen mensual de la historia, con 5,14 millones de toneladas. Entre marzo y julio se acumularon 22,21 millones de toneladas y la Bolsa de Comercio de Rosario elevó su estimación de cosecha para la campaña 2025/26 a 70,5 millones.
Argentina volvió a marcar un récord histórico en el mercado internacional de maíz. Durante julio se embarcaron 5,14 millones de toneladas, el mayor volumen mensual registrado hasta el momento, de acuerdo con un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
El dato cobra especial relevancia porque se trata de la segunda oportunidad en la que los despachos argentinos superan las cinco millones de toneladas en un solo mes. El antecedente más reciente se había registrado en abril, cuando las exportaciones alcanzaron las 5,08 millones de toneladas.
De esta manera, entre marzo y julio los embarques de maíz acumularon 22,21 millones de toneladas, reflejando el fuerte ritmo exportador que mantiene el cereal argentino.
A este escenario se suma una mejora en las perspectivas productivas. La BCR elevó su estimación de producción de maíz para la campaña 2025/26 hasta 70,5 millones de toneladas, 2,5 millones por encima de su proyección anterior. Con una oferta total calculada en 77 millones de toneladas, los stocks finales se ubicarían en torno de 12,3 millones de toneladas.
Las lluvias moderaron el ritmo de cosecha
El fuerte desempeño exportador comenzó, sin embargo, a mostrar cierta moderación como consecuencia de las condiciones climáticas. Las lluvias registradas durante los últimos días afectaron el ingreso de mercadería a los puertos.
Durante la última semana ingresaron 865.567 toneladas de maíz en camiones, un volumen 20,6% inferior al promedio registrado durante las cuatro semanas anteriores.
En paralelo, el avance de la cosecha alcanzó el 89%, aunque todavía permanece ocho puntos porcentuales por debajo del promedio correspondiente a los últimos cinco años.
Pese a esta ralentización temporal, los números generales del maíz continúan mostrando un escenario favorable para la cadena exportadora argentina, con niveles de producción y embarques que consolidan al cereal como uno de los principales protagonistas del comercio agrícola.
La soja presenta un escenario diferente
El comportamiento de la soja contrasta con el del maíz. La comercialización de la oleaginosa avanza a un ritmo considerablemente más lento.
Según los datos relevados hasta el 5 de agosto, se habían comprometido 24,3 millones de toneladas de soja, casi cinco millones de toneladas menos que el promedio registrado durante la última década.
Ese volumen representa apenas el 47,2% de la producción estimada, el porcentaje más bajo para esta altura del año en los últimos 25 años.
La diferencia entre ambos cultivos también se refleja en la dinámica comercial de los productores y exportadores, con un maíz que mantiene un ritmo elevado de colocación externa frente a una soja que presenta mayores niveles de mercadería todavía sin comercializar.
Récord conjunto para los principales granos
Más allá de las diferencias entre cultivos, el balance general de la comercialización agrícola argentina muestra un dato destacado.
Si se consideran conjuntamente soja, maíz, trigo y girasol, el volumen comercializado alcanza las 85,74 millones de toneladas, una cifra récord histórica para esta altura del año.
El dato refleja la importancia que mantiene el complejo agroexportador para el ingreso de divisas y para la actividad económica vinculada al sector, aun en un contexto internacional marcado por cambios en las perspectivas de producción y stocks.
Mercados internacionales con señales dispares
En el plano internacional, el último informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) generó respuestas diferentes entre los principales granos.
El maíz reaccionó al alza, impulsado por un balance estadounidense más ajustado, mientras que la soja tuvo inicialmente una respuesta bajista, luego de que el organismo proyectara niveles de producción y stocks superiores a los esperados por el mercado.
En este contexto, la evolución de las cosechas, los stocks y la demanda internacional continuará siendo determinante para los precios y para las decisiones comerciales de los productores argentinos durante los próximos meses.
Con un récord histórico de embarques y una estimación productiva que volvió a crecer, el maíz argentino atraviesa así uno de sus momentos de mayor dinamismo en el mercado internacional, mientras el resto de los cultivos muestra comportamientos más heterogéneos.