
La Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola aprovechó el marco de AgroActiva 2026 para volver a plantear uno de los reclamos históricos del sector: la necesidad de resolver los saldos técnicos de IVA que acumulan las empresas y que, según advierten, inmovilizan recursos clave para invertir y crecer.
La entidad presentó una propuesta para crear una Cuenta Única Tributaria (CUT), un mecanismo que permitiría utilizar los créditos fiscales acumulados para cancelar otras obligaciones impositivas o transferirlos a terceros, evitando que esos fondos queden retenidos durante años.
Según Cafma, el problema responde a una distorsión estructural del sistema tributario. Mientras los fabricantes compran insumos, componentes y materias primas gravados con una alícuota de IVA del 21%, venden maquinaria agrícola con una tasa reducida del 10,5%. Esa diferencia genera créditos fiscales permanentes que se acumulan con el tiempo y cuya recuperación suele ser lenta y compleja.
La cámara empresaria sostiene que esta situación afecta especialmente a las compañías que más invierten. La ampliación de plantas industriales, la incorporación de nuevas tecnologías, la adquisición de equipamiento y el desarrollo de proveedores generan mayores créditos fiscales, que terminan convirtiéndose en recursos inmovilizados dentro del sistema.
“Las empresas que más apuestan por crecer son, paradójicamente, las que más sufren esta distorsión”, señalaron desde la entidad.
Durante la presentación realizada en AgroActiva, el economista Gastón Utrera, invitado por Cafma para analizar el impacto de los saldos técnicos de IVA sobre la industria, afirmó que “la neutralidad fiscal es clave para la reconversión productiva”.
Según explicó, el IVA fue diseñado para recaer sobre el consumidor final y no debería formar parte de los costos de producción. Sin embargo, advirtió que los saldos técnicos acumulados terminan transformándose en una carga financiera que afecta la competitividad de las empresas.
La propuesta busca alinearse con los principios de simplificación tributaria y reducción de trabas administrativas impulsados por el Gobierno nacional. Bajo el esquema planteado por Cafma, los créditos acumulados dejarían de representar un costo financiero para las empresas y podrían convertirse en una herramienta concreta para sostener inversiones, innovación y generación de empleo.
Desde la entidad remarcan que el IVA fue concebido como un impuesto que debe recaer sobre el consumidor final sin afectar los costos de producción. No obstante, consideran que determinados regímenes vigentes alteran ese principio y generan una pérdida de competitividad para sectores industriales con fuerte capacidad de inversión.
Para los fabricantes, la creación de una Cuenta Única Tributaria permitiría resolver de manera definitiva un problema que trasciende los distintos ciclos económicos. Tanto en contextos de alta inflación como en escenarios de mayor estabilidad, los créditos fiscales acumulados siguen representando recursos que las empresas no pueden utilizar de forma eficiente.
Más allá de la maquinaria agrícola, Cafma entiende que la discusión también alcanza a toda la cadena agroindustrial. En un contexto en el que la productividad y la incorporación de tecnología son factores centrales para ganar competitividad, la entidad sostiene que liberar esos recursos podría contribuir a fortalecer la inversión productiva y el desarrollo de la industria nacional.