
Con una cosecha que superaría las 165 millones de toneladas, el sector agroindustrial atraviesa un 2026 histórico. Las exportaciones avanzan a ritmo récord, la soja recupera valor en el mercado y los precios de la urea muestran señales de alivio para los productores.
Exportaciones récord impulsan al sector
El 2026 se consolida como un año de fuerte crecimiento para el agro argentino. Con una cosecha total de granos estimada por encima de las 165 millones de toneladas, el país no sólo garantiza el abastecimiento del mercado interno, sino que además fortalece su posición como uno de los proveedores más competitivos del mundo en productos agroindustriales.
La demanda internacional viene respondiendo con intensidad. Entre enero y mayo se embarcaron 50,4 millones de toneladas de productos agroindustriales, de las cuales el 68% correspondió a granos y el 32% a subproductos industriales como aceites, harinas y pellets.
Los mayores volúmenes exportados corresponden al maíz y al trigo. En los primeros cinco meses del año se exportaron 17,1 millones de toneladas de maíz y 10,6 millones de toneladas de trigo, lo que representa incrementos del 14% y 67%, respectivamente, respecto del mismo período de 2025.
El girasol también muestra un destacado desempeño, con una absorción externa equivalente a 3,7 millones de toneladas entre semilla, aceite y harina. En tanto, desde abril comenzaron a acelerarse las exportaciones de soja, con 1,9 millones de toneladas exportadas como grano y otras 13,6 millones industrializadas para la producción de aceite y harina.
El Gran Rosario concentra la actividad logística
El intenso movimiento comercial también se refleja en la logística. Hasta el 26 de mayo ingresaron a los puertos argentinos 1.313.635 camiones para descargar granos y subproductos.
La región del Gran Rosario concentró el 73,5% de ese movimiento, con aproximadamente 965.000 camiones, unos 200.000 más que en igual período del año pasado.
La combinación de una cosecha récord de maíz y la llegada masiva de soja desde mediados de abril explica gran parte de esta dinámica. De hecho, el 65% de los camiones que ingresaron al Gran Rosario durante 2026 corresponde a descargas conjuntas de ambos cultivos realizadas en los últimos dos meses.
La soja recupera terreno y acelera las ventas
Las mejoras en los precios internacionales del complejo soja fortalecieron el poder de compra de la industria y la exportación, impulsando una recuperación de los valores en el mercado local.
Actualmente, las ofertas por soja disponible en el Gran Rosario rondan los 460.000 pesos por tonelada, acercándose al valor teórico FAS de 470.000 pesos. A principios de abril, las cotizaciones habían caído hasta los 430.000 pesos por tonelada.
Este escenario incentivó las operaciones comerciales. Durante mayo, el volumen de soja con precio fijado aumentó un 70% respecto del acumulado registrado entre enero y abril. En total se negociaron 4,13 millones de toneladas entre fijaciones y contratos a fijar, con un fuerte predominio de nuevas operaciones.
Chicago impulsa el precio internacional
En el mercado internacional, la soja alcanzó durante mayo un promedio de 442 dólares por tonelada en Chicago, el valor más elevado de 2026 y un 15% superior al promedio registrado durante el año pasado.
El impulso provino principalmente del fortalecimiento de la industria de biocombustibles en Estados Unidos y de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, factores que llevaron el precio del aceite de soja cerca de los 1.700 dólares por tonelada, acumulando una suba del 53% en lo que va del año.
A esto se sumó la fuerte participación de fondos especulativos, que incrementaron significativamente sus posiciones compradas en el complejo soja.
Como consecuencia, el precio promedio FOB de los productos industriales derivados de la oleaginosa se ubica actualmente en torno a los 494 dólares por tonelada, un 8% más que al inicio de 2026.
El maíz mantiene una demanda firme
A pesar del protagonismo recuperado por la soja, el maíz continúa registrando una sólida demanda exportadora.
El volumen programado para embarques en los próximos quince días alcanza 1,8 millones de toneladas, mientras que las ofertas de compra promediaron los 181 dólares por tonelada para entregas inmediatas.
Sin embargo, la evolución del mercado internacional comenzó a ejercer presión sobre los precios. Tras alcanzar máximos anuales a comienzos de mayo, las cotizaciones del cereal en Chicago acumulan una baja del 6%.
Las buenas perspectivas productivas en Estados Unidos, junto con la caída del petróleo y las ventas de fondos especulativos, contribuyeron a esta tendencia bajista, que también comenzó a reflejarse en los precios locales.
La urea muestra señales de alivio
En el mercado de fertilizantes, las noticias son más alentadoras para los productores.
Durante el primer cuatrimestre del año, las importaciones de fertilizantes nitrogenados alcanzaron las 273.000 toneladas, superando incluso los niveles observados en 2022, cuando el sector enfrentaba fuertes dificultades derivadas de la guerra entre Rusia y Ucrania.
Además, los precios internos de la urea acumulan dos semanas consecutivas de baja. Actualmente, las referencias comerciales se ubican entre 830 y 840 dólares por tonelada.
Desde los máximos registrados en abril, la urea importada redujo su valor entre 150 y 185 dólares por tonelada, mientras que la producción nacional registró descensos cercanos a los 100 dólares por tonelada.
Un factor clave detrás de esta mejora es la decisión de China de reanudar sus exportaciones de fertilizantes. La vuelta del gigante asiático al mercado internacional podría contribuir a estabilizar la oferta global y aliviar las tensiones sobre los precios durante los próximos meses.