
Tras un período marcado por intensas lluvias, el mercado ganadero evidenció una desaceleración en la comercialización y comportamientos dispares según la categoría. De acuerdo con el último informe de AZ Group, la invernada mostró un freno en su dinámica, en un contexto donde muchos productores optaron por retener hacienda a la espera de mejores condiciones.
En este escenario, el ternero de 160 a 180 kilos promedió los $6.750 por kilo, con máximos que alcanzaron los $7.134, lo que representó una mejora cercana al 2% semanal. En categorías de mayor peso también se registraron subas leves, consolidando una tendencia de recuperación gradual.
Sin embargo, las terneras evidenciaron bajas en la mayoría de los rangos de peso, reflejando una demanda más selectiva y un mercado aún en proceso de reacomodamiento. En tanto, en el segmento de vientres, si bien se observaron máximos por encima de los $2,3 millones por cabeza, el promedio semanal se ubicó por debajo de los registros previos.
Mayor oferta y bajas en Cañuelas
En el Mercado Agroganadero de Cañuelas se registró un aumento significativo en el ingreso de hacienda. Durante la última semana del mes se comercializaron 19.030 cabezas, un volumen considerablemente superior al del período anterior.
Esta mayor oferta generó una presión bajista generalizada. Las categorías destinadas al consumo interno, como novillitos y vaquillonas livianas, mostraron caídas promedio cercanas al 2%. En la misma línea, los precios del novillo también se ajustaron levemente a la baja.
El impacto fue aún más marcado en las vacas, especialmente aquellas destinadas a exportación, que registraron descensos más pronunciados, evidenciando la rápida reacción del mercado ante un incremento en la disponibilidad.
Relación insumo-producto y perspectivas
En cuanto a la relación insumo-producto, el precio del maíz subió un 1% semanal, mientras que el novillo retrocedió en torno al 1%. Como consecuencia, se requieren más kilos de novillo para adquirir una tonelada de maíz, aunque el nivel sigue siendo considerado competitivo para la actividad.
De cara a las primeras semanas de mayo, el mercado estará fuertemente condicionado por la evolución climática. Una mejora en las condiciones de los campos podría impulsar la oferta y reactivar la comercialización, particularmente en el segmento de invernada.
En ese contexto, la retención observada recientemente podría revertirse, dando lugar a un nuevo equilibrio entre oferta y demanda. No obstante, la evolución de los precios dependerá de la velocidad con que los productores decidan vender su hacienda, así como del comportamiento del consumo interno y la demanda exportadora.