
En la última semana de mayo, el mercado ganadero empezó a mostrar señales de ajuste en categorías clave de la zafra.
La invernada pasó de una demanda activa sobre terneros livianos y lotes parejos a un escenario más selectivo, mientras que en el Mercado Agroganadero de Cañuelas la menor oferta ayudó a sostener los valores de los animales destinados al consumo interno.
De acuerdo con el último informe de AZ Group, la corrección más visible se dio en los terneros de 170 kilos, que cerraron con un promedio de $6.378 por kilo y acumularon una baja del 5,5% frente a comienzos de mes. La tendencia también alcanzó a las terneras de 190 a 210 kilos, que retrocedieron 4% en igual período.
En la comparación semanal, los terneros de 160 a 180 kilos se movieron entre un mínimo de $5.916 y un máximo de $6.683 por kilo, con un promedio de $6.378. A su vez, los terneros de 130 a 160 kilos promediaron $6.764, mientras que los de 180 a 200 kilos alcanzaron $6.491 por kilo.
La baja no respondió a un freno generalizado de la demanda, sino a un mercado más exigente. Los lotes desparejos o de mayor peso comenzaron a encontrar más resistencia, lo que derivó en una mayor dispersión de precios y en una corrección esperable para una etapa avanzada de la zafra.
En cría, los vientres también cedieron terreno. Las vaquillonas con garantía de preñez acompañaron la tendencia negativa y finalizaron mayo con un promedio de $2.342.133 por cabeza, una caída del 2,3% frente al cierre del mes anterior.
La vaquillona con garantía de preñez retrocedió 11% en la comparación semanal, mientras que la vaca nueva preñada ajustó 7%. En ese contexto, las relaciones ternera/vaca nueva preñada y ternera/vaquillona con garantía de preñez se ubicaron en 2,3 y 2,2 puntos, respectivamente.
En el Mercado Agroganadero de Cañuelas ingresaron 18.768 cabezas, un volumen 19% inferior al de la semana previa. Con esa menor oferta, las categorías vinculadas al consumo interno mostraron mejoras, aunque con comportamientos dispares según tipo y peso.
Entre las subas más destacadas aparecieron los novillitos de 300 a 390 kilos, que promediaron $5.113 por kilo y lograron una mejora semanal del 3,3%. También las vaquillonas de 391 a 430 kilos recuperaron valor, con un promedio de $3.970 por kilo y un avance cercano al 2%.
El panorama fue distinto para las categorías de interés exportador, donde las vacas continuaron bajo presión. La vaca buena cayó 4% y se ubicó en $2.808 por kilo, mientras que la vaca conserva buena promedió $2.139, con una baja del 2,6%.
Frente al inicio de mayo, los novillos acumularon una baja promedio del 4%, las vacas buenas retrocedieron 7% y las vacas conserva buena cayeron 4,2%. Los novillitos también mostraron una tendencia negativa del 2,6%, mientras que las vaquillonas se mantuvieron estables.
En la relación insumo/producto, el maíz estable y la baja del novillo generaron una mejora marginal en el poder de compra. Esta semana se necesitaron 61 kilos de novillo para adquirir una tonelada de maíz, lo que significó un aumento del 2% en la relación maíz/ternero.
De cara a los próximos meses, el mercado ganadero podría sostener esta dinámica de mayor cautela, con compradores más selectivos y referencias en revisión. La evolución estacional de la oferta, sumada al comportamiento del consumo interno y de la exportación, será clave para definir si la corrección actual se profundiza o encuentra un nuevo punto de equilibrio.