
La idea central es que, según el informe técnico de OCLA, las importaciones de leche en polvo no explican por sí solas la crisis de precios en Brasil. El problema principal sería la expansión de la oferta interna: cuando mejora la rentabilidad, sube la producción y luego aparece presión bajista sobre el precio al productor.
El informe también sostiene que la leche en polvo importada desde Argentina en 2025 no fue más barata que la leche cruda brasileña en el caso analizado para São Paulo: llegó a un costo promedio de R$ 2,87 por litro equivalente, frente a R$ 2,59 que recibió el productor paulista. Además, en muchos casos ese insumo no compite directamente con la leche líquida, sino que se usa en alimentos industrializados.
1. El problema principal es interno (oferta), no externo (importaciones)
Según el informe del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina, cuando la rentabilidad mejora en Brasil, los productores aumentan la producción. Eso termina generando sobreoferta, y esa sobreoferta presiona los precios a la baja.
El dato de 2025 es clave: la producción creció 8,5%, mientras que el saldo comercial incluso bajó. Es decir, hay más leche principalmente por dinámica interna.
2. La leche en polvo importada no sería más barata
El análisis sobre importaciones desde Argentina muestra que:
- Llegó a unos R$ 2,87/litro equivalente
- El productor brasileño recibió en promedio R$ 2,59/litro
O sea: la importada era más cara, incluso antes de sumar todos los costos. Esto contradice directamente la idea de que las importaciones “tiran abajo” el precio.
3. No compiten directamente con la leche del tambero
Gran parte de la leche en polvo importada:
- No va a consumo directo
- Se usa en industria (chocolates, helados, galletitas, etc.)
Esto significa que no sustituye necesariamente la leche cruda local, sino que cumple funciones específicas dentro de procesos industriales.
La conclusión es que cerrar o limitar la importación no resolvería el problema de fondo; la salida más efectiva sería fortalecer la exportación para absorber excedentes y aliviar la presión sobre los precios internos.