
La cosecha empuja, pero no alcanza. Abril trajo más movimiento en los puertos y en las rutas, con el ingreso de camiones y los primeros lotes de soja activando la maquinaria exportadora.
Sin embargo, los dólares no acompañaron con la misma intensidad: la liquidación quedó por debajo del año pasado y dejó un sabor a recuperación incompleta.
Las agroexportadoras ingresaron u$s2.495 millones durante abril, según datos de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales. El número mostró una mejora respecto de marzo, en línea con el ritmo creciente de la cosecha gruesa, pero no logró quebrar la barrera interanual: frente a abril de 2025, los ingresos fueron 1% menores.
El contraste es aún más marcado cuando se amplía la mirada. Entre enero y abril, la liquidación acumuló u$s7.667 millones, lo que implica una caída del 11% respecto al mismo período del año pasado. Es decir, aunque abril trajo algo de alivio, no alcanzó para revertir un arranque de año claramente más flojo.
Desde el sector remarcan que el repunte mensual responde al patrón estacional típico: más cosecha, más ventas, más dólares. Pero esta vez el envión viene con menos potencia. El flujo aparece, sí, pero no desborda.
Con este telón de fondo, el agro vuelve a quedar en el centro de la escena. En una economía que depende fuertemente de la oferta de divisas del sector exportador, cada punto que falta se siente. Y aunque la cosecha ya está en marcha, el mercado cambiario sigue esperando algo más que una mejora: necesita volumen sostenido.