
El Gobierno nacional implementó un nuevo incentivo impositivo destinado a promover la inversión en genética animal de alta calidad. La medida fue incorporada en la Ley de Modernización Laboral N.º 27.802 y establece la amortización acelerada de bienes semovientes de genética superior dentro del Régimen de Incentivo a Medianas Inversiones (RIMI).
La normativa permite amortizar en un año, a los efectos del Impuesto a las Ganancias, la adquisición de reproductores de genética superior, puros de pedigrí o puros controlados, registrados en asociaciones de criadores o empresas proveedoras de genética y destinados a actividades productivas en el país. La definición fue precisada por el Decreto 242/2026, que reglamentó el régimen.
Según la Secretaría de Agricultura, la medida busca reducir los costos de incorporación de genética de punta, favoreciendo la mejora de los índices productivos y sanitarios de los rodeos y fortaleciendo la competitividad de la producción argentina en los mercados nacionales e internacionales.
Las inversiones alcanzadas deberán registrarse a través del Sistema de Gestión de Inversiones (SGI), administrado por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, conforme a lo establecido por la reglamentación del RIMI.