
El Gobierno propuso un nuevo esquema para combatir la informalidad en el mercado de semillas y reforzar el control sobre la ley de semillas.
La iniciativa apunta a fiscalizar en el primer punto de entrega del grano —acopios, plantas de procesamiento y puertos— usando cruces de datos con el SISA para verificar identidad varietal y trazabilidad fiscal.
Según el planteo oficial, los resultados de los análisis llegarían a los titulares de las variedades registradas, que podrían denunciar incumplimientos ante el INASE. Además, se prevé que el organismo delegue parte de la toma y análisis de muestras en Cámaras Arbitrales y entidades habilitadas, en una articulación público-privada.
En la reunión participaron funcionarios nacionales y representantes de la cadena agropecuaria, incluidas entidades como SRA, CONINAGRO, FAA, CRA, ASA, CREA y AAPRESID.